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Sin diálogo, siguen los cruces por la fuga de capitales y el dólar

El Gobierno responsabilizó Alberto Fernández por la situación de zozobra en los mercados. Desde el Frente de Todos lo rechazan e insisten con la necesidad de "cuidar las reservas".

Los mercados escuchan en estéreo a Macri y a Fernández,

Los mercados escuchan en estéreo a Macri y a Fernández,

El anuncio de colaboración que formuló hace apenas unos días atrás Alberto Fernández tras su primer diálogo telefónico con el presidente Mauricio Macri parace haber quedado en el olvido. El escenario ya es otro, alterado por una nueva suba en la cotización del dólar, un frente financiero adverso para la Argentina con caída de fuerte bonos y Riesgo País por las nubes y una imparable fuga de divisas.

El detonante de esta nueva escalada fue el comunicado que difundió el lunes a la noche el Frente de Todos tras la reunión de economistas de Fernández con los enviados del Fondo Monetario Internacional. En esas líneas, la oposición responsabilizó al Gobierno y a ese organismo por la crisis económica, y además divulgaron que los técnicos del FMI habían hablado de un "vacío de poder" y hasta sugirieron adelantar las elecciones.

El Fondo Monetario Internacional desmintió esa versión, pero no alcanzó para calmar a los mercados que el martes pasaron factura: cayeron los bonos argentinos, el dólar se disparó 2,4% y el Riesgo País quedó en 2001 puntos básicos.

El otro factor que quita el sueño de propios y extraños es el número de las reservas internacionales en poder de Argentina que tras el "martes negro" bajaron a U$S 57.473 millones. Según los datos oficiales, desde las PASO, el Banco Central perdió U$S 8.836 millones: un ritmo de caída diario promedio de U$S 736 millones. Esto inquieta al Gobierno, al posible futuro Gobierno, a los acreedores que quieren cobrar y a los pequeños ahorristas que analizan, amagan y deciden sus movimientos en medio de la incertidumbre.

Esta vez -otra vez-, no hay dudas, fue la política la que complicó la situación. Los cruces entre el oficialismo y la oposición no cesaron y hasta se bloqueó aquel "canal de diálogo" que Macri y Fernández habían prometido mantener abierto.

Ayer, la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, habló de un discurso "incendiario" de Alberto Fernández detrás del cual está -acusó- la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

"Lo que se recaliente es la política: si vemos la semana pasada a un candidato a presidente como Alberto Fernández buscando moderación y diálogo, buscando una salida moderada y en conjunto, y ahora vemos Alberto Fernández sacando un comunicado incendiario contra el Fondo Monetario, algo pasó", sugirió la ministra.

Y tras el cierre de los mercados, Macri se sentó junto al presidente del Banco Central, Guido Sandleris y María Eugenia Vidal para salir en coro a señalar como responsable de esta situación a Alberto Fernández.

El candidato de Todos retrucó entonces desde las redes. "Presidente, no busque culpables fuera de su propio Gobierno", avisó.

Tras el "martes negro" todo indica que seguirán otros días de zozobra. Resta definir aún si el Fondo Monetario Internacional desembolsará los U$S 5.400 millones que el Gobierno espera para las próximas semanas, algo de lo que ahora dudan incluso algunos funcionarios oficialistas. Y en caso de que lleguen dólares, se desconoce aún si será esa cifra o una menor.

El Fondo quedó también en la encrucijada Argentina. La reputación y la credibilidad de ese organismo depende en parte de la suerte argentina; de allí el interés de los enviados por escuchar de primera mano lo qué piensan en el Gobierno y la oposición. 

Fernández, sin quererlo, se ubica en un lugar incómodo que no lo exime de responsabilidad en esta situación inédita en la historia política argentina: es el candidato más votado, sin poder de decisión.

El candidato del frente de Todos es tan escuchado -o más- como los funcionarios del Gobierno y no puede hacer silencio ante un escenario de crisis como este. Claro que al hablar debe cuidar lo que dice y cómo lo dice. Debe moverse en un cuidado equilibrio que se plantea por estas horas como un desafío. Aunque las decisiones últimas, hasta el 10 de diciembre, llevan la firma de Mauricio Macri.

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