Género

¿Cuán posible es un aborto seguro con pastillas y en casa?

En esta nota Filo.News habló con una abogada especialista en el tema y una periodista francesa para entender qué pasa en el país y en el mundo con la droga que garantiza una segura interrupción del embarazo. 

¿Cuán posible es un aborto seguro con pastillas y en casa?

¿Cuán posible es un aborto seguro con pastillas y en casa?

Por: Paula Gimenez

En el año en el que el aborto volverá a ser agenda en los medios y el octavo proyecto presentado por la Campaña nacional por el aborto legal se presentará para ser votado en el Congreso Nacional, ¿qué sabemos de la droga que garantiza abortos seguros? 

La pregunta "¿Qué es el Misorpostol?" fue una de las más gugleadas del 2018 con dos picos claves: junio (cuando logró media sanción en Diputados) y agosto (cuando fue rechazado por el Senado).

El dispendio de esta droga, que en nuestro país se comercializó en farmacias para la prevención y tratamiento de las úlceras gástricas pero, sobre todo, para realizarse abortos seguros, genera controversia.

Son muchísimas los y las farmacéuticas que por asuntos morales y/o éticos deciden negarle este medicamento a mujeres que van a comprarlo al mostrador con la receta indicada.   

Lo que dice la Ley

 El misoprostol es la droga recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para realizar abortos ambulatorios  y desde hace treinta años se puede comprar en farmacias de todo el país según la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Estas garantías que hoy debe dar el Estado (si vas a la farmacia con la receta correcta para este medicamento te lo tienen que vender sí o sí) no fueron siempre así. Para entender un poco más de la historia de esta droga, Filo.News habló con la abogada feminista y lesbiana Luciana Sánchez que trabaja, investiga y milita hace diez años este tema. 

"Este medicamento se vendía con receta común hasta 1998Menem lo restringe por un pedido de El Colegio Público de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires en base a estudios que en esa época decían que era un medicamento peligroso. La Organización Mundial de la Salud desde el 2003 empieza a decir que es un medicamento esencial para las mujeres y en el 2005 lo agrega a su lista de medicamentos esenciales. Desde ahí la evidencia científica comienza a actualizarse en el mundo pero no en nuestro país", indica la especialista y agrega: "La ANMAT no se actualiza, eso hace que se estigmatice el medicamento y que sólo un laboratorio lo produzca durante años". 

Si bien en este último año que pasó se avanzó en la lucha por facilitar el acceso y la información respecto a este medicamento y a tener un aborto seguro con él, Argentina lejos está de alcanzar a la evidencia científica internacional. "Lo que sucede a nivel mundial nunca es aceptado por la ANMAT. Pensemos que peleamos por actualizar una resolución que es de hace 20 años", explica Luciana.

La Disposición 3646/98 sostiene: "Unifícase la condición de expendio de las especialidades medicinales que contienen Misoprostol como monodroga o asociada a Diclofenac, las que deberán comercializarse bajo la condición de Venta Bajo Receta Archivada".

Que sí, que no, que sí, que no

La droga para un aborto seguro pasó por varias etapas de restricción. No siempre fue tan complicado conseguirla aunque el estigma que lleva consigo y que durante el 2018 las feministas supieron capitalizar en todos los medios de comunicación, continúa dificultado no sólo su acceso sino su fabricación. 

Tres dosis de cuatro pastillas son las que se necesitan para realizarse un aborto seguro en casa. 

"Hubo una época en la que el misoprostol era un medicamento que circulaba bastante libremente. Es restringido por el estigma del aborto y eso genera que un solo laboratorio lo produzca. Y eso hace además que los laboratorios que quieren producirlo, por el estigma, pidan comercializarlo solo en hospitales, pero el medicamento nunca dejo de venderse en farmacias", explica Sánchez. 

Aún así, algo positivo es que, dentro del esquema internacional: los derechos adquiridos no van apara atrás (como sí lo hizo el Congreso ♫ ♩ ♬). "Lo que estamos haciendo es mantener un piso, porque los derechos económicos, sociales y culturales no pueden ser regresivos. La regla es mayor acceso en farmacias. Lo que el Estado no puede hacer es restringir el acceso, por lo menos no puede hacerlo con una justificación en salud porque tienen que ir siempre para adelante", sintetiza la especialista. 

Pero los y las profesionales de la salud no son el único difícil impedimento que una mujer con urgencia se topa en nuestro país para acceder a dichas pastillas. Las recetas archivadas también lo son. ¿Qué es una receta archivada? Según el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, necesitan de este tipo de recetas todas aquellas especialidades medicinales y medicamentos industriales constituidos por principios activos que por su acción sólo deben ser utilizados bajo rigurosa prescripción y vigilancia médica, por la peligrosidad y efectos nocivos que un uso incontrolado pueda generar

¿Quién te la puede recetar? La condición necesaria para una receta de estas características es que sea un médico o una médica con su sello correspondiente. 

Sánchez, junto con su organización de Lesbianas Feministas por la Descrimialización del aborto, La Sublevada y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) buscan que eso ya no sea un problema.

El acceso a un aborto legal, seguro y gratuito cuando está en riesgo la salud integral de la mujer debe ser un derecho de fácil acceso en nuestro país. Por esa razón, las dos organizaciones realizaron distintas presentaciones a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para que el misoprostol pueda ser adquirido sin receta o, en su defecto, una receta simple

 "Son presentaciones judiciales que hicimos pidiendo que se actualice la resolución que regula la forma de expendio de misorprostol. Que se actualice con la evidencia científica de hoy, veinte años después. Según la evidencia científica más actualizada tiene que ser de venta libre, hay países en los que se vende fuera de las farmacias", explica Sánchez. 

El afuera es mejor aunque también se complica

En Francia el aborto es legal desde 1975 pero desde el 2016 es el Estado el que financia la intervención y no las pacientes. 

¿Qué pasa en el exterior? ¿Qué sucede en países como Francia en donde el aborto es legal desde 1975? Para saberlo, hablé con Angeline Montoya, periodista francesa y feminista, que le contó a Filo.News algunos de los conflictos y problemas que suceden si vivís en dicho país y querés interrumpir un embarazo.

"En Francia se aborta legalmente de dos maneras: o en un centro de salud por aspiración y con anestesia, o en tu casa (con receta médica) con una mezcla de mifepristona y misoprostol. No hay debates sobre misoprostol, la gente en general ni sabe cómo se aborta: va, ve al médico, si está de menos de 9 semanas le proponen el aborto medicamentoso, y sino lo puede hacer por aspiración", detalla la periodista.

Si bien la interrupción del embarazo es legal hace ya varias décadas y no hay problemas a la hora de contar con el medicamento, sí hay conflictos a la hora de obtener turnos para realizar un aborto. "Los debates giran más alrededor de la falta de turnos en los hospitales, con lo cual los plazos para abortar se extienden, y si te pasaste de las 14 semanas, no tenes otra opción que ir a Holanda o algún otro país donde los plazos legales sean mayores. Pero nadie sabe de la existencia del misoprostol, a nadie se le ocurre conseguir para abortar de manera clandestina", explica.

Manifestación en París a favor de los derechos de la mujer durante el 40 aniversario de la ley que legalizó el aborto en Francia.

Las mujeres francesas tienen garantizado un aborto seguro en hospitales o en su casa y entonces no ser preocupan por algunas cuestiones que sí son un conflicto para, en este caso, el Estado francés. "Desde el 2017 hay un problema, que no significó ningún debate porque nadie se enteró y a nadie le importa (de nuevo, si una mujer quiere abortar, consulta a su médico y lo realiza), y es que el laboratorio Pfizer decidió dejar de comercializar el Cytotec en Francia. Los antiderechos en Argentina dijeron que era porque es peligroso pero no es así, fue más complejo que eso", sostiene Angeline.

La periodista detalla que el laboratorio pidió autorización al equivalente de la ANMAT para que el Cytotec sea recetado sólo por problemas gástricos y no por aborto. "Pero ginecólogos y ginecólogas de privados y hospitales públicos, recetaban el Cytotec en asociación con la mifepristona para el aborto medicamentoso. Algunos o algunas profesionales lo recetaron mal y hubo accidentes de hemorragias, por ejemplo. Por eso Pfizer decidió, como se usaba para aborto cuando no tenían autorización para eso, suspender lisa y llanamente la comercialización del producto. En Francia hay otro laboratorio que produce misoprostol, y que sí pidió autorización para uso para aborto, pero sale literalmente 40 veces más caro".

La objeción de conciencia, un problema mundial que avanza

"En Francia el mayor problema es que cada vez menos médicos y médicas quieren hacer abortos porque, por ejemplo, no les pagan mucho por ello, entonces no les sirve. Y cada vez más cierran pequeños hospitales en pequeñas ciudades y las mujeres tienen que ir a las ciudades y hay mucha espera", explica la periodista. 

En Uruguay, por ejemplo, en donde el aborto es legal desde el 2012, antes de decidir si interrumpir o no el embarazo, es obligatorio tomarse una semana para "reflexionar" al respecto luego de una charla con especialistas. "En Francia esa semana estaba pero la sacaron. Eso venía de cuando hicieron la ley en 1975. Ya no te mandan a ´pensar´ una semana antes de abortar", indica pero agrega: "En teoría y en la ley, es todo genial, pero en la práctica es cada vez más complicado". 

El ítem de objeción de conciencia no sólo es problemático en nuestro país sino que además avanza a pasos agigantados en todo el planeta, así como también lo hace la derecha conservadora. Hoy ya no alcanza con conseguir una ley que ampare a toda mujer que quiera interrumpir su embarazo de manera segura, sino que además esa ley tiene que contemplar que son cada vez más los y las médicas que se niegan a realizar abortos por cuestiones morales o religiosas.

En nuestro país, el proyecto realizado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito, tiene en cuenta el derecho de cualquier profesional de la salud a decir que no pero protege a la mujer garantizándole que sí o sí podrá realizarlo dentro de cualquier hospital. 

Pero en Francia, cuando la ley de interrupción legal fue creada, nadie pensó que la objeción de conciencia sería un conflicto. "Hay cada vez más médicos y médicas objetores de consciencia. Cuando se redactó en 1975 e incluyeron la objeción como posibilidad, no imaginaron que eso sería un problema. En 2001 se modificó para hacer del aborto un derecho, pero tampoco se previó eso porque en ese momento el problema no existía. Hoy lo están analizando porque sí existe y cada vez con más frecuencia. En diciembre la Ministra de Salud pidió que se hiciera un informe sobre la cantidad de médicos y médicas objetoras de consciencia y el acceso al aborto porque no hay cifras. Capáz que cuando salga ese informe, se decida abolir esa ley, aunque no tengo muchas esperanzas", finaliza Angeline. 

El aborto en primera persona

Este relato de Micaela Suarez muestra lo difícil que es para una mujer acceder a un aborto seguro. 

Yo me hice un aborto. Ilegal y en mi casa, sin asistencia médica. Sólo con el apoyo y aguante de mis padres, mis amigos y la información PRECIADA del libro "Todo lo que querés saber sobre cómo hacerse un aborto con pastillas" de las compiladoras Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto (libro que recomiendo tener en todas las bibliotecas del mundo).

Más allá de la ausencia de la otra parte en cuestión -que también fue violencia- viendo toda la situación desde afuera encontré muchas otras situaciones agresivas.

Violencia fue la ginecóloga a la que mi mamá consultó en busca de información y que le respondió que ella no estaba a favor de esas cosas y que debía convencerme de tenerlo en vez de fomentar "matarlo".

Violencia fue el farmacéutico que se negó a vendernos el misoprostol (aún teniendo la receta médica correspondiente) alegando que lo íbamos a usar para hacer un aborto.

Violencia fue ir a una consulta y a hacerme una ecografía y no poder plantearle mis dudas y miedos sobre hacerme un aborto a ningún médico por temor a ser juzgada y/o denunciada.

Violencia fue colocarme las dosis de misoprostol en el baño de mi casa sin saber si estaba haciéndolo bien y con el nivel de limpieza correcto.

Violencia fue temer durante dos días una hemorragia y planear la mentira a exponer en una guardia médica si eso sucedía.

Violencia fue volver a trabajar a dos días de abortar, por la imposibilidad de blanquear en mi trabajo lo que había sucedido.

Violencia fue tener que responder "sí, bastante" a las preguntas de mis compañeros sobre si había descansado ese fin de semana.

Violencia fue sentir fuertes dolores tres días después y no tener a quién consultarle si eso era normal.

Violencia fue correr a una guardia por miedo y tener que mentir diciendo que estaba embarazada y tenía pérdidas.

Violencia fue que no me dieran ningún tipo de prioridad en la atención y que tuviera que esperar como todos, siendo que esa vida que tanto protegen supuestamente se estaba perdiendo.

Violencia.

Un aborto ilegal es violencia. Contra la mujer que lo vive, contra los familiares/amigos que asisten, contra las mujeres que no se animan a realizárselo por falta de información y/o contención y llevan a cabo la tarea de ser madres no por elección sino por descarte. Es violencia contra las miles de mujeres que no pueden pagar la caja de misoprostol o no consiguen la receta médica para hacerlo o se cruzan con farmacéuticos de mierda como el que nos cruzamos nosotras, y terminan muriendo en manos de hijos de yuta que realizan abortos en condiciones paupérrimas de esterilización.

Ninguna mujer se embaraza para abortar.

Legalizar el aborto no va a aumentar el número de abortos que se realizan, lo que va a aumentar es el número de mujeres que no mueren por realizárselo.

Legalizar el aborto también es #NiUnaMenos

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