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Se recibió con el documental sobre el femicidio de su mamá: conocé su historia

"No fue un crimen pasional, fue un femicidio", expresan los carteles que Mara lleva a las marchas, donde pide justicia por su mamá. En esta nota, te contamos el detrás del material audiovisual.

Por: Micaela Robles

María Elena Gómez fue asesinada en julio de 2005. Su hija, Mara Avila, la recuerda cada segundo del día, cada minuto del año. Pero a su vez, transforma ese dolor en lucha y reclamo de justicia. 

Por esa razón, la joven decidió realizar un largometraje para contar la historia de su madre, y presentarla como trabajo final de su carrera. Con un 10 como calificación de los profesores, con ese trabajo se recibió de licenciada en comunicación social.

A través de un relato en primera persona, durante 88 minutos el video muestra la historia de femicidio, y el proceso de lucha, de duelo, y de cómo hizo pública la problemática.

Filo.News dialogó con la joven, quien brindó detalles sobre la historia detrás de este material, lo que significó presentarlo en la universidad y hacerlo público.

"Femicidio, un caso, múltiples luchas"

"La idea surgió en el marco de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA, como tesina audiovisual", expresa Avila, con respecto a los inicios de esta idea.

Para ello, se unió con Carolina Reynoso para trabajar juntas y elevar el proyecto al Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), quien aportó el lado económico para poder concretarlo.

En primer lugar, les dio un subsidio para guion en 2015, y otra para producción en 2016. Luego, se embarcó en un taller de guión con el documentalista Gustavo Fontán. "Femicidio, un caso, múltiples luchas"; así se tituló el trabajo.

"Fue un proceso muy duro, porque en todo momento supuso enfrentarme con mi propia historia y transitar el duelo respecto del femicidio de mi mamá, que finalmente he conseguido concluir después de muchos años", comentó.

El caso de María Elena Gómez

Mara durante una marcha por justicia

"No hace falta decir que fue el hecho que partió mi vida en dos, sobre todo porque a mis 25 años vivía con ella y éramos muy unidas", expresó la joven.

Su mamá era profesora de inglés. El 19 de julio de 2005, cuando tenía 53 años, fue asesinada a puñaladas por su pareja Ernesto Narcisi, de 63, con quien salía apenas hace unos meses. Avila, en ese momento, tenía tan solo 25. 

"En 2007 se llevó a cabo el juicio contra el femicida, que era un tipo que salió muy poco tiempo con mi mamá y a quien había conocido", manifestó Avila.

Tras el juicio, Narcisi fue condenado a nueve años de prisión, bajo la condena de homicidio simple, y en la actualidad ya se encuentra en libertad.

El dolor y la lucha

Foto: Facebook Mara Avila

"No fue un crimen pasional, fue un femicidio", expresan los carteles que Mara lleva a las marchas feministas, donde pide justicia por el crimen de su mamá.

Ella comenzó a contar su historia recién en 2014. "El documental me permitió encontrar una manera de resolver este duelo, y de sanarme", confiesa. 

Luego, agregó: "Si no hubiera pasado de lo privado a lo público, y de encontrar todo el sentido social que había tenido esta tragedia, mi vida hubiera sido muy oscura. La realidad es que transité unos años bastante difíciles, porque el proceso del documental requirió que me enfrentará con la historia, que releyera el expediente, que hiciera varios duelos".

Pasó por terapia, hizo danza contemporánea; eligió diferentes actividades para canalizar su dolor. "Llega un momento que duele tanto que tenes que hacer algo pata transformarlo". Además, también enseña inglés, al igual que lo hacía su madre.

"Para mi el documental me sirvió para sentir que todo lo que había vivido para algo había servido, que espero que así sea. Estoy recogiendo mucho cariño, y mucho afecto", comentó.

Hoy, a los 39 años, se siente mejor y más libre: "Creo que es una manera también de haberme sincerado, y de haber comenzado a ser más transparente respecto de lo que me estaba pasando, que seamos menos hipócritas y podamos hablar, de lo que nos pasa, y que no se nos estigmatice ni se nos juzgue".

El abrazo colectivo

Foto: Melina Rico

Sin dudas, el apoyo de las diferentes mujeres, del colectivo LGBT y la lucha canalizada en diferentes marchas y redes sociales fue clave en el proceso: "En el movimiento feminista encontramos un acompañamiento y el sentido de toda esta lucha", confesó.

Luego, confesó: "Creo que nuestra hora de ser libres y de vivir con libertad sin que nos violenten, nos estigmaticen, nos maltraten, ha llegado. Ya no nos callamos más, no estamos solas. Fue gracias a empezar a dejarme acompañar o a pedir ayuda, a sentirme parte de este movimiento más grande de mujeres".

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