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Cine y Series Viejos son los trapos

Análisis | La Vieja Guardia: Una adaptación comiquera con potencial de franquicia

Charlize Theron interpreta a una guerrera milenaria al mando de un grupo de mercenarios inmortales en la nueva producción de Netflix, demostrando una vez más por qué es la heroína de acción que merecemos.

Las dos protagonistas se enfrentan en una violenta pelea tras su primer encuentro

Las dos protagonistas se enfrentan en una violenta pelea tras su primer encuentro

Por: Ana Manson

Nacida de las páginas de una novela gráfica escrita por Greg Rucka e ilustrada por el artista argentino Leandro Fernández, La Vieja Guardia (The Old Guard, 2020) adapta y traslada ese espíritu comiquero a la pantalla lo mejor posible, con una economía de recursos que se siente muy bien aprovechada. La dosis justa de acción, drama y misterio se fusionan con el invaluable aporte de energía y talento de Charlize Theron, quien se pone en el rol de productora y protagonista de la nueva producción original de Netflix, dirigida por la cineasta independiente Gina Prince-Bythewood.

Ese espíritu comprometido de las producciones indie es el contrapunto ideal para una apasionante aventura que no llega a caer en la casilla de los superhéroes, no abusa de las pantallas verdes y ni siquiera utiliza cables y movimientos imposibles para las escenas de acción, a pesar de que sus protagonistas son seres sobrenaturales. El elemento humano, sin embargo, y la búsqueda de un realismo que baje a tierra esta producción fantástica, son los motores para una historia que busca entretener, pero también preguntarse por la naturaleza de la finitud de la vida y nuestro propósito en ella.

La directora en una pausa del rodaje junto a las dos protagonistas

Andromache de Scythia (Andy, para los amigos) es la nueva heroína de acción interpretada por Charlize Theron, que viene a sumarse a la galería de fascinantes personajes de géneros que viene dando la actriz desde hace años en su carrera, con Imperator Furiosa (Mad Max Fury Road, 2015) y Lorraine Broughton (Atomic Blonde, 2017) encabezando el listado. Su destreza física y presencia en pantalla se combinan con el rango dramático que solo una actriz de su calibre puede brindarle. El hartazgo que transmiten las expresiones y la actitud de Andy es el indicio de una vida milenaria que solo nos deja con ganas de descubrir más de lo que hay detrás de este personaje.

La historia de La Vieja Guardia se desencadena cuando Nile (Kiki Layne), una soldado del cuerpo norteamericano de Marines desplegado en Afganistán, muere repentinamente en una misión y despierta a la brevedad sin poder explicar qué le pasó y por qué se encuentra sana y salva. En ese mismo momento, los integrantes del grupo de mercenarios encabezado por Andy sienten el “nacimiento” de esta nueva heroína y deciden ir en su búsqueda para ayudarla a atravesar la transición. Pero Nile no acepta precisamente con mucha gracia lo que le está pasando, y el desarrollo de este conflicto se lleva una buena parte de la trama.

Entre Andy y Nile se genera una involuntaria dinámica de mentora y aprendiz

A través de los ojos de la recién llegada, vamos descubriendo gradualmente más detalles sobre el origen de las habilidades de estos seres inmortales que se regeneran y resucitan tras cada muerte, desde hace cientos de años. Pero la información es escasa y ni siquiera ellos saben muy bien cuál es la fuente de sus poderes ni por qué los tienen, y este interrogante será el motor de una búsqueda que empezó hace demasiado tiempo y lleva siglos sin respuestas claras. Algo que, como audiencia, nos deja con ganas de saber muchísimo más sobre la mitología y el pasado de estos humanos con poderes especiales, que apenas arañan la superficie de un tema mucho más interesante que cualquier enfrentamiento bélico que puedan tener.

Y enfrentamientos son lo que no faltan, ya que la integridad de este grupo de mercenarios y amigos centenarios se ven amenazados por una corporación científica que busca descubrir el secreto de sus poderes y capitalizarlos, con la excusa del bien de la humanidad. Por supuesto que nada más alejado de las verdaderas intenciones del dueño de la empresa, el joven y ambicioso Merrick (Harry Melling), que no tiene un pelo de altruista y que desafiará todos los límites de la ética científica con tal de lograr su objetivo. Un villano común y corriente que no aporta mucho a la historia, más que servir de disparador para el lucimiento de nuestros héroes. Para es cuenta con la ayuda de un ex agente (Chiwetel Ejiofor) que sirve de enlace con el equipo de protagonistas, pero que tiene sus propios intereses.

Un equipo muy diverso para esta aventura moderna de guerreros ancestrales

El resto del grupo de mercenarios inmortales está conformado por tres personajes tan interesantes como sus historias, que apenas llegamos a conocer, y sus relaciones forjadas a través de los siglos. Joe (Marwan Kenzari) y Nicky (Luca Marinelli) son dos amantes originarios de bandos enemigos, que se asesinaron mutuamente hasta llegar a conocerse y enamorarse. Y Booker (Matthias Schoenaerts) es el más joven en unirse al grupo hasta la llegada de Nile, varias centurias después, con una dramática historia de pérdida familiar. Andy tiene su propia cruz con la que cargar, una tragedia que apenas llegamos a vislumbrar pero que la atormenta constantemente.

Enfrentada con su nuevo destino, Nile deberá decidir si unirse de forma permanente al grupo o rechazar su nuevo lugar de pertenencia para intentar seguir una vida normal junto a su familia y amigos, tratando de no exponer su secreto a los simples mortales. La pluma de Greg Rucka se luce al componer dos personajes femeninos complejos y aguerridos para llevar adelante esta historia, algo que le ha ganado el reconocimiento de la comunidad comiquera en todo el mundo. Y las tintas de Leandro Fernández sirven como guía visual a una película que trata de mantenerse lo más fiel posible al material original, entendiendo que la transición entre ambos medios necesita de sus propios ajustes.

Vivir eternamente no sería tan bueno como parece

En resúmen, La Vieja Guardia es una épica aventura de acción con elementos sobrenaturales, una rica mitología que apenas se deja vislumbrar y grandes escenas de peleas bien planificadas y elegantemente coreografiadas. Pero también es una historia de descubrimiento personal, el inicio de un viaje a las profundidades del alma y a las infinitas posibilidades de la vida eterna, que plantea más posibilidades de las que efectivamente explora, y abre la puerta para una posible franquicia, siempre que los misteriosos números de Netflix y la aceptación del público acompañen.

En esta nota:
  • La Vieja Guardia
  • Charlize Theron
  • Netflix

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