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Cine y Series Gracias por el miedo

John Carpenter cumple 72 años: las 10 mejores películas del legendario director

Repasamos los hitos en la carrera del cineasta más influyente del cine fantástico y de terror

El director junto a Kurt Russell, uno de sus actores fetiche

El director junto a Kurt Russell, uno de sus actores fetiche

Por: Ana Manson

A pesar de que lleva años retirado, el nombre de John Carpenter sigue siendo referente en el cine de género y su influencia no puede ser subestimada. Moldeó una generación con sus películas, destacando por su visión creativa y temas recurrentes, modernizando el clásico de terror y sentando las bases para el slasher como lo conocemos.

La Cosa ("The Thing", 1982)

Considerada la obra maestra del director, este clásico del cine fantástico y de terror fue uno de esos extraños casos en que la remake supera a la obra original. Basada en una joyita de culto de ciencia ficción de los años cincuenta, "La Cosa" sigue a un grupo de investigadores a una estación en la Antártida, donde descubren un ente metamorfo de origen extraterrestre que estuvo enterrado en la nieve durante cien mil años. La atmósfera inquietante y opresiva que construye Carpenter, ayudado por los efectos prácticos que se sostienen hasta el día de hoy y la banda sonora compuesta por Ennio Morricone, la coloca en el primer puesto de su carrera.

Halloween (1978)

Su tercera película planteó un concepto revolucionario para la época. Aunque sus secuelas varían mucho en calidad, la Halloween original fue fundacional para el subgénero slasher y colocó la figura del asesino Michael Myers a la altura de los monstruos de la Universal, además de dar origen a incontables imitaciones y franquicias. Para narrar su historia, Carpenter eligió privilegiar el suspenso por sobre la sangre y hacer uso de la cámara subjetiva para involucrar al público. Además -a falta de presupuesto- compuso él mismo las terroríficas notas que se convirtieron en uno de los motifs más reconocibles del cine de terror.

¡Sobreviven! ("They Live", 1988)

Quizás una de las películas más personales de la carrera de Carpenter, es una denuncia social y crítica directa al consumismo, el sueño americano y el poder alienante de los medios. Basada en un cómic que a su vez estaba inspirado en un relato de ciencia ficción de los años sesenta, el director se sintió tan interpelado por esta historia que decidió llevarla a la pantalla grande bajo sus propios términos. Con bajísimo presupuesto, se valió de recursos como los lentes que encuentra su protagonista, que le permiten ver la realidad detrás de la conspiración alienígena para dominar a la humanidad.

Asalto a la prisión 13 ("Assault on Precinct 13", 1976)

En su segunda experiencia detrás de cámaras, Carpenter recibió el encargo de dirigir esta película de exploitation, que convirtió con su visión creativa en una muestra ejemplar de lo que sería su cine. Un policía novato se ve forzado a unirse a un grupo de criminales para enfrentar el asedio de unos violentos pandilleros. La amenaza exterior y el clima agobiante son sólo alguno de los elementos que se repetirían a lo largo de su carrera, además de la música de sintetizador compuesta por Carpenter y  los homenajes al western “Río Bravo” de Howard Hawkes y “La noche de los muertos vivientes” de George A. Romero.

Escape de Nueva York ("Escape from New York", 1981)

Esta fue la primera vez que Kurt Russell y John Carpenter trabajaron juntos, el origen de una colaboración entre ambos que se volvió legendaria. Juntos compusieron al personaje de Snake Plissken, el antihéroe protagonista de esta distopía futurista, donde un cínico criminal debe rescatar al presidente de los Estados Unidos en una misión contrarreloj, dentro de una Manhattan destruida. Una vez más, Carpenter no reniega de sus influencias, sino que las incorpora al relato, homenajeando a otras películas de la época como Mad Max, The Warriors e incorporando también algunos elementos de western, su eterno género preferido.

La niebla ("The Fog", 1980)

Luego de convertir a Jamie Lee Curtis en la scream queen de una generación, Carpenter vuelve a convocarla para una nueva película de terror, en la que participa también su madre Janet Leigh (la famosa víctima de la ducha en "Psicosis"). Otra genial forma del director de rendir culto a sus raíces, pero esta vez alejándose del slasher y más cerca del relato onírico. A través de un cuento de fogón, se hace presente la leyenda: cada cien años, los espíritus de unos marineros vuelven en la espesa niebla que invade un pueblo costero de California, para vengarse de sus habitantes. Fue un éxito de taquilla en su momento y eventualmente se convirtió en un clásico de culto.

El Príncipe de las tinieblas ("Prince of Darkness", 1987)

Desencantado con el funcionamiento de la industria, tras el fracaso comercial de una de sus producciones más caras, el director abandona los grandes estudios para volver a las producciones más independientes. Es considerada la segunda parte de la “Trilogía del Apocalipsis”, junto con “La Cosa” y “Al borde de la locura”, películas aparentemente inconexas, pero unidas por el terror cósmico y la influencia lovecraftiana. Carpenter se toma la libertad de repetir los motifs de su obra: el asedio a un grupo por parte de una amenaza externa, la verdad oculta por las instituciones y el peligro alienígena que acecha.

Rescate en el Barrio Chino ("Big Trouble in Little China", 1986)

Uno de sus mayores fracasos de taquilla, esta película fue un híbrido que terminó en manos de Carpenter por encargo del estudio para rescatar un guion reescrito y desechado una y otra vez para continuar la película de culto “Las Aventuras de Buckaroo Banzai”. El director volvió a convocar a Kurt Russell para el protagónico y se encargó de disimular con buen ritmo y efectos especiales, un guion insostenible. El resultado es una película campy que mezcla géneros sin pudor y despilfarra referencias, pero el frenético ritmo de producción ni siquiera le dio tiempo al director a aportar su sello personal.

En la boca del miedo ("In the Mouth of Madness", 1994)

Con una estética que la diferencia del resto de su cine, ésta vendría a ser la última parte de la mencionada “Trilogía del Apocalipsis” de Carpenter, una saga que -sin serlo- se ubica como uno de los mejores relatos de horror del cine moderno. Mientras que “La Cosa” y “El Príncipe de las Tinieblas” adelantan el apocalipsis cósmico sobre la Tierra, esta película lo muestra en todo su esplendor. Cuando un popular escritor desaparece de golpe, el detective que es contratado para encontrarlo intuye una elaborada estafa. Pero la línea entre realidad y ficción se va borrando sutilmente, hasta que la diferencia entre ambas deja de ser clara y abre paso a una brillante conclusión.

Christine (1983)

Con una carrera como la suya, era cuestión de tiempo para que John Carpenter lleve al cine uno de los libros de Stephen King, cada uno de ellos calificados como “el maestro del terror y la fantasía” en su respectivo medio. Aunque se considera una obra menor dentro de su impresionante filmografía, “Christine” es una buena adaptación de un cuento que tampoco es uno de los mejores en la carrera de King y, sin embargo, es una historia efectiva. Un auto Plymouth Fury poseído por un ente maligno influye sobre un joven nerd para vengarse de quienes le hicieron daño. El clásico enfrentamiento entre el bien y el mal, con algunos hallazgos estilísticos.

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