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Leonardo Favio nos dejó hace 7 años: sus 5 películas esenciales

Uno de los mejores realizadores argentinos nos dejó hace siete años y aprovechamos para homenajearlo, repasando algunas de sus obras más destacadas.  

Más que un loco

Más que un loco

Por: Jessica Blady

Fuad Jorge Jury Olivera, Leonardo Favio para los amigos, atravesó la escena cultural argentina como actor, cantautor romántico y realizador cinematográfico, donde dejó su huella más autoral y personal (y porque no, política), aunque sea la parte de su currículum más escueta. Si hablamos de la historia del cine -nacional y latinoamericano- y esas listas caprichosas de ‘lo mejor de lo mejor’, hay varias obras de Favio que nunca pueden faltar… ni ‘revisionarse’ de tanto en tanto.       

Nuestro Leonardo puede ser considerado todo un realizador de culto, aunque también probó las mieles del éxito taquillero. Entre sus comienzos y sus trabajos post-exilio siempre logró el favor de la crítica, pero se le escapó el público masivo. Sería genial que las nuevas generaciones se pudieran acercar a la visión particular de uno de los impulsores de ese ‘nuevo cine argentino’ que tomó por asalto las pantallas en la década del sesenta, con la complicidad de nombres como los de Leopoldo Torre Nilsson y Fernando Ayala.

Favio aprendió el oficio trabajando delante de la cámara y pronto se despachó con sus primeros cortometrajes y un debut cinematográfico que quedaría en los anales: “Crónica de un Niño Solo” (1965). Su militancia y fervor peronista lo obligaron a abandonar el país durante la dictadura militar, pero él nunca bajó los brazos y se tomó su tiempo para volver al ruedo tras el regreso de la democracia. Trabajó hasta que le dio la gana y se despidió con una carrera impecable. Hace siete años abandonaba este mundo, pero nos dejó unas cuantas obras esenciales que no podemos dejar de subrayar y recomendar:

  • CRÓNICA DE UN NIÑO SOLO (1965)

    Diego Puente es el joven protagonista de esta ópera prima escrita por Favio junto a su hermano Zuhair Jury, una constante a lo largo de su filmografía. La historia de Polín no es más que un retrato de la clase social más vulnerable (y vulnerada) de la Argentina, un nene abandonado por su familia que termina en un reformatorio de menores donde, además del encarcelamiento, debe lidiar con los abusos físicos y psicológicos. Pero el realizador no se regodea en este drama y celebra la lucha del espíritu humano y esa esperanza de libertad que nunca se pierde. Claro que del otro lado ubica a los fascistas, los ‘bien intencionados’ y los que comercian con esa libertad y optimismo.
    Juventud divino tesoro
  • EL DEPENDIENTE (1969)

    Tomando como punto de partida el cuento homónimo de Jury, el realizador mendocino se despacha con este drama en blanco y negro, cerrando así, una trilogía que arrancó con “Crónica de un Niño Solo”. Walter Vidarte, Graciela Borges, Fernando Iglesias y Nora Cullen son los protagonistas de esta historia centrada en Fernández (Vidarte), el solitario empleado de una ferretería. Don Vila, el dueño, alguna vez le prometió, al pasar, que el negocio sería todo suyo cuando él muera, y Fernández sólo sueña con la llegada de ese momento. Todo cambia cuando conoce a la señorita Plasini (Borges) -la chica de sus sueños- y su extraña familia, bastante renuentes a abandonar la vivienda.
    Acá también tenemos trilogías copadas
  • NAZARENO CRUZ Y EL LOBO (1975)

    Favio incursiona en el terreno fantástico y el horror de la mano de la adaptación del radioteatro homónimo creado por Juan Carlos Chiappe, donde se explora el mito del lobizón, criatura legendaria de las creencias guaraníes. Juan José Camero es Nazareno Cruz, un joven campesino que, al ser el séptimo y último hijo varón, corre el riesgo de caer en una temida maldición que lo lleva a convertirse en un lobo feroz durante las noches de luna llena. El pibe no cree en leyendas pero, llegado el momento, deberá elegir entre este cruel destino y el amor de su novia Griselda, decisión que traerá nefastas consecuencias a su alrededor.
    Cosa e' Mandinga
  • GATICA, EL MONO (1993)

    Leonardo Favio es el encargado de retratar el ascenso y caída de uno de los más grandes exponentes del boxeo argentino, José María Gatica, desde su infancia hasta su trágico (y prematuro) fallecimiento en 1963. Edgardo Nieva se pone en la piel del pugilística a lo largo de su carrera, sus años dorados (más allá de que nunca ganó un título), su coqueteo con la política del presidente Perón -gran incentivo para el director- y su posterior decaimiento, un desenlace natural a una vida plagada de miserias, conflictos, carencias y excesos.
    Golpe a golpe
  • ANICETO (2008)

    Favio se reversiona a sí mismo y nos regala una nueva incursión en el trunco romance del Aniceto y la Francisca, esta vez, en versión musical. Hernán Piquín, Natalia Pelayo y Alejandra Baldoni son los protagonistas de este apasionado triángulo amoroso enmarcado en la sensibilidad de sus personajes y los números de tango y ballet coreografiados por Margarita Fernández y Laura Roatta. El nuevo formato permite al realizador entregarnos un relato aún más profundo y contemplativo, una historia minimalista donde se exaltan los sentimientos, las tensiones y las perdidas.
    Se alborotó el gallinero 
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  • leonardo favio

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