Al asumir su banca en el Senado de la Nación, Gerardo Zamora, exgobernador de Santiago del Estero, confirmó que no formará parte del bloque kirchnerista. En su lugar, configurará su propia bancada bajo el nombre de Frente Cívico por Santiago, también lo integrará su compañera de lista, Elia Moreno.
La determinación implica una ruptura con la tradición de pertenecer al bloque mayoritario del peronismo en la Cámara alta. Durante los últimos años, Zamora y su entorno político habían compartido espacios con Mayans, aunque en esta ocasión optaron por una salida autónoma.
El movimiento busca reivindicar una identidad provincial propia, con la intención de defender los intereses de Santiago del Estero desde un bloque separado. Hasta el momento no está confirmado si el nuevo espacio formará un interbloque junto al kirchnerismo o si actuará de manera independiente en las sesiones.
El cambio se inscribe en un contexto de reconfiguración parlamentaria: varios gobernadores provinciales exploran nuevas alianzas legislativas, apuntando a conformar espacios alternativos que tensionan el peso tradicional del peronismo en el Congreso.
La definición de Zamora podría incidir en el equilibrio de fuerzas en el Senado, especialmente en votaciones clave como el presupuesto, reformas estructurales o leyes que requieran mayorías especiales: un bloque propio reduce la previsibilidad de su voto y abre posibilidades de negociación.