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Actualidad

La nueva normalidad: cosas que nunca volveremos a hacer de la misma manera

La pandemia nos llevó progresivamente a una nueva normalidad y algunas cosas nunca volverán a ser como antes. 

La nueva normalidad: cosas que nunca volveremos a hacer de la misma manera

La nueva normalidad: cosas que nunca volveremos a hacer de la misma manera

La pandemia transformó absolutamente todos los aspectos de nuestras vidas: la educación se volvió online, el trabajo a distancia, las consultas en medicina fueron ocupando las salas de zoom, las compras empezaron a tomar protagonismo por internet, el contacto con nuestros amigos y familiares se transformó en uno exclusivamente virtual, y un enorme etcétera; esto nos llevó progresivamente a lo que llamamos la "nueva normalidad" e implica cosas no solo para el hoy sino también para el futuro que se avecina. Por eso, en esta nota, una serie de cosas que no volverán a ser igual.

1

Soplar las velitas

La tradición de cantar alrededor de una torta de cumpleaños y soplar las velas podría desvanecerse después de toda la información que surgió sobre cómo se propaga el coronavirus: a través de gotitas respiratorias.

Parece que vamos a tener que encontrar una nueva forma de celebrar otra vuelta al Sol que no implique dejar rastros sobre una comida que vamos a compartir con todos los invitados.

 

2

Compartir el cigarrillo

Bueno, de más está decir que si fumás es un buen momento para dejarlo, pero más allá de eso, ahora existe un riesgo adicional al compartir el vapeador o el cigarrillo. En cuanto a la marihuana, más consumidores están recurriendo a los comestibles durante la pandemia.

Tengamos en cuenta que compartir tragos o cigarrillos podría propagar cualquier enfermedad respiratoria, no solo el coronavirus.

3

Probarse maquillaje

Una práctica común —aunque bastante cuestionable— que probablemente quede en el olvido después de la pandemia sea la de usar los probadores de maquillaje en los locales de los shoppings.

Lápices labiales, sombras y rubores de los que desconocemos las pieles que maquillaron, ya no son una opción viable. Habrá que ir por artículos desechables de un único uso o bien jugársela por un tono particular.

4

Los bares

Después de meses de distanciamiento, uso de barbijos en absolutamente cualquier lado y la gran disminución de las reuniones sociales, ¿volveremos a gritarnos en la cara en bares o boliches? Los expertos esperan que no.

Tener una conversación con alguien de cerca, especialmente con muchas personas alrededor hablando en voz alta o con entusiasmo en un entorno donde el alcohol fluye y la música suena a todo volumen, puede ser arriesgado; una conversación tranquila, con distanciamiento social y evitando compartir la bebida, podría ser una opción más segura.

5

Los karaokes

Quien nunca estuvo en un karaoke un poco alegre y no tuvo ganas de agarrar el micrófono, poner un buen tema y cantar (si se lo puede llamar así) que tire la primera piedra. 

Pero ahora no parece ser una buena idea según los infectólogos, que recomiendan usar máscaras y limitar el número de personas en una habitación.

6

Compras sin rumbo fijo

Los días de deambular por el shopping parecen tener fecha de vencimiento y el coronavirus podría ser el clavo en el ataúd que pone fin a este tipo de paseos.

En contraste, las compras online desde la comodidad del sillón están tomando protagonismo y parece que llegaron para quedarse.

 

7

Dar la mano, abrazar, saludar con un beso

Hay costumbres nuestras que para personas de otros países pueden ser demasiado entusiastas, pero para nosotros, que somos tan abiertamente afectivos, sin dudas saludar con un beso o la mano va a ser algo difícil de desacostumbrar.

La alternativa a largo plazo es ahora el saludo codo con codo y la buena noticia es que los abrazos, al parecer, son menos arriesgados que un beso en la mejilla e incluso un apretón de manos.

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