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19 de Enero de 2018
via GIPHY
Se dice que una persona padece de genufobia al temerle a las rodillas propias o ajenas.
Los genufóbicos no son capaces de ver, hablar o tocar las articulaciones centrales de los miembros inferiores de otras personas.
Hay algunas personas que son extremadamente inquietas y no paran un segundo. Otras directamente le tienen miedo a sentarse.
Catisofobia es el nombre científico para quienes le temen a tomar asiento.
Muchas veces, el origen de esta fobia reside en algún tipo de castigo recibido en la escuela o el haber tenido que sentarse frente a un grupo de personas intimidante.
La Dextrofobia describe el temor a los objetos situados a la derecha del propio cuerpo.
Esta enfermedad se detectó por primera vez en Estados Unidos en 1957, luego de que un paciente, al terminar su quimioterapia, presentara el extraño hábito de colocar todos los objetos a su izquierda, puesto que si se situaban a la derecha, le provocaban miedo.
También existe su contrario, la levofobia.
Luego de leer esto, más de uno afirmará sufrir de esta enfermedad: la socerafobia se define como un miedo anormal e injustificado a los suegros.
En general, la socerafobia se establece a partir del primer contacto con los padres de la pareja: ante el comportamiento a veces invasor y poco tolerante de los suegros, muchos sufren de una ansiedad casi obsesiva.
La tripofobia nada tiene que ver con el temor a las entrañas humanas o animales: trata del miedo a muchas formas geométricas juntas.
En griego, tripofobia significa "miedo a los agujeros". Las personas que padecen de este trauma sienten ansiedad, picazón, ganas de llorar o la sensación de tener hormigas encima al observar un conjunto de orificios.