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25 de Enero de 2018
El cardiólogo Jorge Tartaglione especificó los hábitos a tener en cuenta para modificar la alimentación. Disminuir el consumo de las grasas menos saludables, presentes sobre todo en las carnes rojas y productos lácteos, ya que pueden aumentar los valores de colesterol total y colesterol LDL.
Se recomienda elegir cortes de carnes magros, lácteos descremados y grasas monoinsaturadas (que se encuentran en los aceites de oliva o canola). Evitar las grasas trans.
Se aconseja incorporar a la dieta más cantidad de alimentos como: avena, el salvado de avena, las frutas, porotos, lentejas, verduras.
Según el especialista, lo aconsejable es realizar al menos 30 minutos de ejercicio físico por día. Los beneficios se obtienen incluso si la actividad se realiza en intervalos de 10 minutos.
"¡Lo importante es la constancia! Bajarse algunas paradas antes del colectivo y caminar las últimas cuadras hasta llegar al destino, subir por escaleras en vez de por ascensor, ir en bicicleta a trabajar, nadar o practicar el deporte preferido, son algunas opciones para lograr la meta", sostuvo.
Además de reducir el riesgo de padecer distintos tipos de cáncer, disminuir la presión arterial y el ritmo cardíaco; dejar de fumar ayuda a mejorar los niveles de colesterol LDL.
"Para lograrlo, lo primero es entender por qué abandonar el hábito y estar convencido de que esta decisión es la mejor para uno y los que nos rodean", mencionó Tartaglione.
No es necesario fijarse metas imposibles: bajar tan solo 5 a 10% del peso corporal alcanza para mejorar los niveles de colesterol.
"Algunos cambios sencillos pueden ser: si se suele comer por aburrimiento, a dar una caminata corta; en vez de comer comida chatarra a la hora del almuerzo una opción más saludable o incluso comida preparada en casa; por mejores snacks tales como un manojo de frutos secos, un yogur o una fruta", precisó Tartaglione.
Algunas evidencias vincularon el consumo moderado de alcohol con mayores niveles de colesterol bueno. "Sin embargo, debido a que esta asociación no es lo suficientemente sólida, no se aconseja que empiece a tomar alcohol aquel que no lo hacía", subrayó el experto.
"Aquellos que toman una copa con las comidas, pueden continuar haciéndolo", advirtió. El cardiólogo comentó que "una vez puestos en marcha estos cambios, hay que asegurarse de mantenerlos en el tiempo y tener paciencia para ver los resultados".
"Siempre es conveniente conversar con el médico cuál es la mejor estrategia a seguir para mantener el colesterol controlado", finalizó.