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Actualidad salud

¿Es verdad que "casi seguro" tendremos una vacuna para coronavirus en septiembre?

Ayer fue trending topic un periodista deportivo por el anuncio de una supuesta primicia de la Universidad de Oxford. 

¿Es verdad que "casi seguro" tendremos una vacuna para coronavirus en septiembre?

¿Es verdad que "casi seguro" tendremos una vacuna para coronavirus en septiembre?

Por: Nicolas Olszevicki

Ayer por la tarde se volvió trending topic Christian Martin, un periodista deportivo que anunció desde su cuenta de Twitter una "primicia" muy esperada por todo el mundo: que la vacuna contra el coronavirus va a estar lista "casi seguro" para septiembre, porque lo dice un equipo de la Universidad de Oxford.

Aclaremos un poco las cosas. 

En primer lugar: no es una primicia. El Edward Jenner Insitute de la Universidad de Oxford es una de las tantas instituciones que viene trabajando desde la aparición del nuevo coronavirus para encontrar una formulación vacunal efectiva. Hace unos días, de hecho, fue noticia que el instituto hizo un convenio con una empresa biotecnológica llamada Merck para, en el caso de alcanzar una vacuna que se demuestre efectiva, poder escalar la producción rápidamente

En segundo lugar, y esto es lo más importante: no es "casi seguro" que estará para septiembre. Lo que dijo el director del Instituto, Adrian Hill, es que tienen confianza de que en el mejor de los casos la vacuna estará lista para ese momento. Tener confianza es MUY diferente de estar "casi seguro". Y estar "casi seguro", en estos casos, es difícil, sobre todo por la etapa en la que se encuentra la investigación. 

El Director del Jenner Institute confía en tener una vacuna lista para septiembre, pero no lo asegura.

Porque para producir masivamente una vacuna, primero hay que comprobar que esa vacuna en cuya producción las farmacéuticas y los Estados invertirán cientos de millones de dólares es efectiva. Y si diseñar una vacuna en tiempos de pandemia puede ser un proceso relativamente rápido, probar su efectividad lleva al menos algunos meses.

Si bien en el contexto actual se puede acelerar el proceso, hay algunas cosas que sí o sí hay que testear antes de que salga al mercado, como, por ejemplo, que sea realmente efectiva contra la enfermedad que se quiere evitar y que no provoque efectos adversos significativos. Para eso, necesariamente hay que pasar por una etapa de prueba en humanos. 

Esa etapa de prueba en humanos para la formulación vacunal del Jenner Institute todavía no empezó. Lo que se conoce como "Fase II", que arrancará en breve, y que consistirá en probar la vacuna en 500 personas de entre 55 y 70 años y, luego, si funciona, probarla de nuevo en 5 mil voluntarios en la Fase III. Solamente este proceso llevaría unos meses, y no hay garantías de que los resultados vayan a ser positivos. Porque, justamente, se trata de una prueba.  

Por eso, en una entrevista de hace tres días con The Lancet (una de las revistas de medicina más importantes del mundo), Sarah Gilbert, líder del equipo que está diseñando la vacuna, se mostró cauta con respecto a las proyecciones temporales: "El mejor escenario es que para el otoño de 2020 (en Inglaterra) tengamos un resultado de la eficacia de la fase III y la posibilidad de manufacturar grandes cantidades de la vacuna, pero estas proyecciones son ambiciosas y están sujetas a cambios".

"El mejor escenario", "proyecciones ambiciosas" y "sujetas a cambio": es muy diferente de anunciar que casi seguro habrá una vacuna en septiembre. Mi consejo general en base a lo ocurrido ayer es que en tiempos donde la información sobra, pero la buena información escasea, conviene ser muy cautos con las noticias que se consumen, escuchar a los periodistas especializados en ciencia y a los científicos que comunican ciencia y sospechar siempre de los anuncios rimbombantes que, casi siempre, son falsos. 

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