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Juicio al futbolista Jonathan Fabbro por el abuso sexual a su ahijada

El jugador paraguayo estuvo preso un año y medio en los penales bonaerenses de Ezeiza y Marcos Paz, imputado por cinco ataques a su ahijada, entre los 5 y 11 años.

Jonathan Fabbro el día que fue extraditado a la Argentina, desde México.

Jonathan Fabbro el día que fue extraditado a la Argentina, desde México.

El futbolista paraguayo Jonathan Fabbro afronta hoy la segunda jornada del juicio oral y público que se le sigue en un tribunal de Buenos Aires acusado por el abuso sexual de su ahijada "con acceso carnal doblemente agravado por el vínculo" con la víctima, menor de edad cuando ocurrieron los hechos juzgados.

El juicio, que se desarrolla desde el lunes, continúa con testigos, peritos y evaluación de la prueba, y está previsto que el jueves 22 de agosto se realice la lectura de los alegatos.

Fabbro, ex jugador de River Plate, Boca Juniors y de la selección paraguaya, se encontraba en México, donde había jugado para el Lobos BUAP de Puebla de la Primera División, cuando en junio de 2017 se hicieron públicas las denuncias por abuso que se habían presentado ante la Justicia porteña en abril de ese año.

El 4 de diciembre de 2017 el juzgado de Primera Instancia en lo Criminal de Instrucción Nº 32, a cargo de Santiago Quian Zavalía, pidió a Interpol la captura del jugador paraguayo, que se concretó quince días después.

Los chats que lo comprometieron

"Mandá fotos", le dijo el futbolista desde México a la niña en una conversación de WhatsApp, entre emoticones. La respuesta de su ahijada fue tajante. "Sos mi …, no mi novio", le dijo: "A mi novio tampoco le mando fotos así". "No da", le respondió ella: "Pedile esas cosas a tu novia", le reprochó, en referencia a su pareja, la modelo Larissa Riquelme.

El hermano mayor de la víctima encontró esos chats en su iPhone y le contó a su madre. Anabel Fabbro insistió varias veces que esas conversaciones podrían haber sido "fabricadas", pero la causa avanzó y descartó esa posibilidad.

Los chats fueron borrados del teléfono de la menor y a la justicia sólo llegaron capturas de pantalla. El número de teléfono fue reconocido por Fabbro: Larissa Riquelme y su hermana Anabel afirmaron según el procesamiento que el número era empleado para comunicaciones vía WhatsApp. 

Un perito del área de Cibercrimen de la Policía de la Ciudad afirmó que las capturas fueron originadas en el teléfono peritado a través de un rastreo en las rutas de memoria del aparato, con una secuencia de guardado que validaba el planteo.

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