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¿Por qué cae el precio del petróleo?

Coronavirus, guerra de precios y el rol de Estados Unidos

¿Por qué cae el precio del petróleo?

¿Por qué cae el precio del petróleo?

Por: Gonzalo Finlez

La cotización del precio del petróleo viene en baja desde comienzos de año. La crisis desatada por el asesinato del general iraní Soleimani y el avance del coronavirus vienen empujando hacia abajo el precio del combustible fósil. Sin embargo, ninguno de estos factores afectó en forma tan directa y veloz como la guerra de precios desatada el viernes pasado entre Arabia Saudita y Rusia. 

Rusia vs Arabia Saudita

El jueves pasado, bajo iniciativa saudí, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) decidió aplicar un recorte en la producción de crudo de 1,5 millón de barriles diarios. El fundamento recaía en que la epidemia del coronavirus está alterando la actividad económica mundial. Pero el viernes los saudíes se reunieron con representantes rusos, principal productor de hidrocarburos por fuera de la OPEP, donde no lograron alcanzar un acuerdo. 

Arabia Saudita decidió contragolpear con fuerza. Primero, abarató los precios del crudo que comercializa su petrolera Aramco con destino asiático y europeo. Además, la empresa anunció que suministrará 12,3 millones de barriles diarios durante abril, lo que implica un aumento de 2,5 millones de barriles en su producción diaria. 

Las consecuencias de esta disputa fueron brutales: el precio del barril Brent llegó a caer un 31%, cerrando la rueda de negocios del lunes con bajas del 26,5%. Se trata de la mayor baja diaria desde 1991, durante la Guerra del Golfo. Sin embargo, la agresividad saudí llevó a consecuencias negativas para su propia compañía: el derrumbe del crudo hizo retroceder las acciones de Aramco un 9,1%.

Pese al escenario de volatilidad, los dos países petroleros tienen incentivos para mantener una postura agresiva.

Los motivos de Rusia para no aceptar la propuesta de la OPEP son dos. Por un lado, un descenso en el precio del commodity equivale a una devaluación de su moneda, el rublo, lo que puede mejorar sus exportaciones. Por el otro, crea condiciones desfavorables para la inversión en explotaciones no convencionales, principal competidor de los enormes yacimientos convencionales que posee el territorio ruso. 

Arabia Saudita se enfrenta a tensiones internas en su régimen monárquico. El mismo viernes, el príncipe Mohamed bin Salman ordenó detener a todo un sector de la realeza y de las fuerzas de seguridad, bajo la acusación de un plan golpista. De esta forma, Salman estaría buscando fortalecer su poder interno endureciendo también su política exterior, buscando consolidar su posición como mayor exportador petrolero del mundo.

Estados Unidos

La depresión generalizada sobre los activos petroleros golpeó fuertemente a los Estados Unidos. La producción del país del norte se encuentra muy volcada hacia la explotación de yacimientos no convencionales. La industria del shale se ve particularmente afectada por la caída en los precios del crudo, ya que posee costos màs elevados que los yacimientos convencionales. El derrumbe en las cotizaciones pone en duda cualquier plan de expansión, además de oscurecer el panorama para los productores estadounidenses. El panorama pesimista se reflejó en caídas del 10% en las acciones de las petroleras norteamericanas.

Es por estos motivos que el mundo se encuentra expectante por conocer los pasos a seguir del presidente Trump. Lo llamativo del caso es que Arabia Saudita decidió avanzar en su ofensiva pese a conocer las consecuencias negativas que esto traería a su histórico aliado. Está por verse si la escalada proteccionista continuará. Los anuncios del magnate norteamericano destinados a enfrentar la tormenta ayudarán a aclarar un poco el futuro. 

Las disrupciones en la economía mundial generadas por la expansión del coronavirus aceleran las disputas entre potencias para intentar salvarse del caos. Que un choque entre dos países petroleros, en la búsqueda de mayor porción de mercado, genere distorsiones económicas tan grandes evidencia la fragilidad del sistema económico tomado en su conjunto.

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