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¿Qué es el “sendero fiscal”? ¿Por qué es importante para negociar la deuda?

Te explicamos de qué se trata la nueva frase que pusieron de moda los economistas.

¿Qué es el “sendero fiscal”? ¿Por qué es importante para negociar la deuda?

¿Qué es el “sendero fiscal”? ¿Por qué es importante para negociar la deuda?

Por: Gonzalo Finlez

El día de ayer,  Martín Guzmán realizó una presentación en el Congreso donde comenzó a dar definiciones sobre el “sendero fiscal” que planifica para los próximos años de gobierno. Evidentemente, se trata de un concepto central a la hora de encarar las negociaciones sobre la reestructuración de la deuda externa argentina. 

¿De qué se trata? 

Podemos descomponer la frase: ‘sendero’ nos indica un camino a seguir, mientras que ‘fiscal’ hace referencia al fisco. El fisco abarca los ingresos y egresos del Estado Nacional: si la recaudación es superior a los gastos, podemos decir que hay superávit fiscal. Por el contrario, si los egresos son superiores, el gobierno incurre en déficit fiscal. Si volvemos a componer la frase, el “sendero fiscal” nos indica cual será el recorrido de los números del tesoro nacional durante un período de tiempo. 

Durante las últimas semanas, muchos economistas vienen insistiendo públicamente sobre la necesidad de que el ministerio de economía muestre su plan económico y en particular su proyección fiscal. El reclamo de estos sectores se basa en conocer los números elaborados por el gobierno para llegar a un superávit sostenible y creciente en el tiempo. 

Un problema inmediato que se desprende de esta visión es que nuestro país recauda en pesos, mientras que la deuda debe pagarse en dólares.

La exigencia de un “sendero” que lleve a nuestro país al superávit está atada a la negociación de la deuda externa. No es casualidad que Guzmán comience a dar a conocer sus números el mismo día en que la misión del FMI arriba en nuestro país, después de dos meses a cargo del ministerio. De hecho, tanto el organismo internacional como los acreedores privados entienden que para que nuestro país tenga capacidad de pagar su deuda debe obtener fondos de un ajuste sobre la recaudación fiscal. 

El camino de Guzmán

Pese a que el ministro evitó en todo momento dar números concretos, señaló que buscará mantener el déficit de 2019, un 0,4%. El titular de economía informó que el equilibrio fiscal se logrará en 2022 y el tan reclamado superávit recién llegará en el 2023. 

“Si se entiende por programa macro que yo venga a presentar un power point con un proyecto a 10 años, no lo van a ver de nosotros. Eso no funcionó nunca” polemizó Guzmán.

Sin embargo, el trazo de este “sendero fiscal” parece haber dejado una mala impresión en los acreedores. El riesgo país superó nuevamente los 2000 puntos y las acciones argentinas caen 4% luego de la presentación. Las exigencias de avanzar en un rápido ajuste para llegar al superávit fiscal en el corto plazo parecen no ser correspondidas por el ministro. 

Pese al pesimismo inmediato, resta conocer las repercusiones de las definiciones fiscales del ministro entre los acreedores. Finalmente, la historia nos enseña que muy difícilmente los gobiernos concretan sus planificaciones, llámese “sendero fiscal” o “metas de inflación”.

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