Actualidad INTERNACIONALES

¿Qué significa que el Papa Francisco pueda ser mediador en Venezuela?

En las últimas horas el Sumo Pontífice se refirió a la posibilidad de presentarse como facilitador, observador o mediador de la crisis que atraviesa el país caribeño.

Tradicionalmente ha sido una tercera parte neutral aceptada por ambas partes. De esta manera, se busca que los involucrados “confíen” en su imparcialidad.

Tradicionalmente ha sido una tercera parte neutral aceptada por ambas partes. De esta manera, se busca que los involucrados “confíen” en su imparcialidad.

Por: Daniel Maffey

Veremos qué se puede hacer. Pero la condición inicial es que ambas partes lo quieran (sic). De esta manera el jefe del Estado Vaticano se ha ofrecido como eventual mediador, facilitador u observador en la crisis, particularmente política, que atraviesa la República Bolivariana de Venezuela.

A partir de ahora restará conocer la postura que finalmente tomen las partes involucradas en el conflicto. Es decir, el presidente del país Nicolás Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó.

En el caso de Maduro se creería que la oferta será bien recibida. Fue hace algunos días que el mandatario sostuvo: “He enviado una carta al papa Francisco, espero que esté llegando o que ya esté en Roma, en el Vaticano, diciendo que yo estoy al servicio de la causa de Cristo. Y con este espíritu le he pedido ayuda en un proceso de facilitación y de reforzamiento del diálogo”.

En el caso de Juan Guaidó no han habido pronunciamientos ni consideraciones previas que nos hagan pensar en que decisión podría llegar a tomar.

Ahora bien, indistintamente de la eventual resolución, ¿qué significa ser mediador de un conflicto?, ¿es lo mismo que ser árbitro?, ¿por qué el Papa podría ser una buena alternativa aunque en un contexto negativo?

¿Mediador o árbitro?

La diferencia esencial entre las dos es que en el caso del arbitraje se le pide a la tercera parte que juzgue y decida la solución del conflicto. En el caso de la mediación, la tercera parte ayuda a las dos partes, en el mejor de los casos, a ponerse de acuerdo.

El arbitraje puede ser voluntario u obligatorio. Si es obligatorio, aceptan de antemano someterse a la decisión final del árbitro, aún en el caso que este vaya en contra de sus preferencias.

Entonces, ¿qué es un mediador?

Tradicionalmente ha sido una tercera parte neutral aceptada por los involucrados. De esta manera, se busca que los interesados “confíen” en su imparcialidad.

Un mediador necesita a su vez tener una reputación lo suficientemente reconocida para que las dos partes lo tomen seriamente. En el caso del Papa esta reputación puede basarse en una autoridad moral (de esta manera intervino Juan Pablo II en el conflicto del canal del Beagle entre Argentina y Chile).

En último término, debe intentar inducir a las partes a modificar sus referencias, viendo al problema en una forma innovadora y no necesariamente con un cambio de posiciones a lo largo de la misma dimensión.

¿Es un buen momento para que ingrese un mediador?

La realidad es que las oportunidades para la negociación o mediación de un conflicto y el grado de manejo o resolución obtenido dependen de la madurez del momento en que se encuentre.

En este sentido, el timing no parece el adecuado. Supongamos que Maduro cede y convoca a elecciones, ¿permitirá la presencia de los mismos observadores internacionales que hasta hoy piden su salida del Gobierno?, ¿si los resultados no favorecen a Guaidó, aceptará el resultado de los comicios y construirá desde una oposición que denuncia impracticable?

La complejidad del caso venezolano y la aparición de Guaidó profundizan una salida al conflicto donde la figura del Papa Francisco seguramente se vea sobrepasada por este escenario y la posibilidad de obtener una resolución aceptada por todos.

En esta nota:

Comentarios