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Actualidad Economía

Una familia de cuatro necesitó $35.647,66 para no ser pobre en octubre

En línea con la inflación mensual de octubre, hubo un desaceleramiento en relación al mes pasado.

Una familia de cuatro necesitó $35.647,66 para no ser pobre en octubre

Una familia de cuatro necesitó $35.647,66 para no ser pobre en octubre

Por: Candelaria Botto

Durante octubre de 2019, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a septiembre de 2019 fue de 2,1% mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 2,5%. Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 45,9% y 47,1% respectivamente.
  

¿Cómo se determina Pobreza e Indigencia?

En nuestro país estos indices se calculan indirectamente, el Indec establece una “Línea de Indigencia” (LI) y una “Línea de Pobreza” (LP) que tienen que ver con el ingreso de los hogares para consumir cierta canasta de bienes. 

La lógica es que si el hogar tiene el ingreso suficiente para comprar una canasta determinada, que se supone satisface necesidades básicas, entonces no es indigente o pobre. La diferencia entre la Línea de Indigencia y de Pobreza tiene que ver con las canastas de consumo, que valorizadas con el Indice de Precios al Consumidor (IPC). 

Si una persona cubre sus necesidades energéticas y proteicas con lo que se conoce como la Canasta Básica Alimentaria (CBA) entonces no es indigente. A su vez, a esa canasta de consumos alimentarios mínimos se le agregan otros consumos básicos, como indumentaria y vivienda, para componer la Canasta Básica Total (CBT). De tener el ingreso suficiente para comprarlo una persona no será pobre. 

Mientras que la Canasta Alimentaria es una canasta normativa de lo que una persona necesita para sobrevivir, la Canasta Básica Total se construye en base a los hábitos de consumo de la población.

¿Todos y todas tenemos las mismas necesidades nutricionales?

Uno de los problemas que tiene esta forma de medir pobreza e indigencia tiene que ver con que las necesidades nutricionales de un niño no es la misma que la de un adulto o una persona mayor. 

Por esto se usa una unidad de referencia, el “adulto equivalente”: correspondiente a un hombre adulto. En base a esta referencia es que se estima cuanto necesita cada persona y por eso los valores necesarios para no ser un hogar pobre o indigente cambian según la composición del hogar. 

La metodología tiene que ver con primero calcular cuantos adultos equivalentes componen el hogar y luego compararlo con el Ingreso Total Familiar para determinar si la unidad familiar se ubica por encima o debajo de la línea.

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