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Cine y Series

Días de Gallos de HBO Max: El freestyle llega a las plataformas de streaming

Días antes del estreno de la serie, conversamos con Cacha, Paola Barrientos y Carlos Portaluppi acerca de cómo fue la grabación en pandemia, el peso que tiene culturalmente una ficción sobre las batallas de freestyle, el encuentro entre dos universos artísticos tan similares y distintos a la vez y mucho más.

Carlos Portaluppi y Ecko (arriba) junto a Cacha, Klan y Misionero (abajo)(Foto: Gentileza prensa)

Carlos Portaluppi y Ecko (arriba) junto a Cacha, Klan y Misionero (abajo) | Foto: Gentileza prensa

Por: Dante Conti

Las batallas de freestyle son una disciplina cada vez más rentable desde todos los aspectos posibles y era cuestión de tiempo para que una plataforma de streaming tome al universo competitivo para armar una ficción en torno a eso.

HBO Max fue la encargada de ponerse al hombro Días de Gallos, un proyecto ambicioso con figuras importantes para la escena como Ecko, excompetidor embajador de las rimas alicantinas con su squad Auge Team, Ángela Torres, Tomás WiczPaola Barrientos, Carlos Portaluppi y varios freestylers como Stuart, Nacho, Roma y Cacha.

Días antes del estreno de la serie, desde Filo.news conversamos con Cacha, Paola Barrientos y Carlos Portaluppi acerca de cómo fue la grabación en pandemia y sus complicaciones, el peso que tiene culturalmente una ficción sobre las batallas de freestyle, el encuentro entre dos universos artísticos tan similares y distintos a la vez y mucho más.

Freestyle, mi buen amigo

Empezamos aclarando las cosas: Paola Barrientos, cuando recibió el guion de la serie y le contaron acerca del proyecto, no sabía ni de la existencia de la palabra "freestyle" y, por supuesto, todo lo que la disciplina representaba para Argentina y América Latina.

Pero sin esperar ni un segundo, se puso a indagar en todo este (ya no tan) mundillo y a enterarse de todo esto que pasaba "muy cerca suyo" sin darse cuenta. A su vez, también le dio una mano Ángela Torres, que, en el set, le fue contando toda la historia y vínculos entre los allí presentes.

Y, así, se emparenta con Sandra, el personaje al que tuvo que personificar para la ficción: "Mi personaje es esa mamá que contiene, que ayuda, que discute, que intenta proteger, que choca y que se queda afuera de todo lo que le pasa a ella... nada, este mundo adulto que ahora uno empieza a transitar".

Ecko y Ángela Torres, los protagonistas de la serie. Foto: Gentileza prensa.

Todo lo contrario a Carlos Portaluppi, que ya había tenido un acercamiento al freestyle en su paso por El Marginal, que tuvo en la órbita de su trama a Dtoke, una de las leyendas de las batallas tanto en nuestro país como a nivel internacional, y a Duki que, junto a Vicentico, compuso el outro de la serie.

"Ahí había muchos de ellos —cuando digo "ellos" digo anónimos del freestyle—; había gente que formaba parte de los extras o pibes de la sub-21. De hecho, conocí un chico chileno que era tremendo: de golpe se ponía a improvisar, tiraba unos beats y ritmos impresionantes... y no es un conocido del mundo del freestyle", comenta el actor.

Y sigue: "Con quien me hice amigo fue Dtoke. Era maravilloso lo que sucedía ahí porque, de golpe, se tiraban a improvisar en algunos tiempos que quedaban en algún pabellón libre, empezaban a tirar un beat y a bailar en lo que yo en algún momento conocí como breakdance y ahora derivó en otra cosa. Por ellos tuve la gracia de conocer ese mundo, de divertirme mucho con ellos".

Carlos Portaluppi en camarines. Foto: Gentileza prensa.

¿Actuación vs Batallas de freestyle?

Spoiler: no. Más allá de los componentes artísticos y deportivos que pueda llegar a tener el circuito competitivo de freestyle (una de las dicotomías más debatidas en la escena, sino la más), las batallas tienen mucho de actuación.

Y no sólo porque algunos MCs se apropien de características de su freestyle y su actitud sobre los escenarios para una personificación temporal (Chuty, el Dios; Aczino, el demonio; Papo y Mister Ego, los villanos), sino porque, simplemente, lo que se dice en los eventos de freestyle no es 100% verdad ni los insultos que se puedan llegar a decir son duraderos: tras bambalinas es todo abrazos y hangeos registrados a través de historias de Instagram.

Es decir, las batallas de freestyle y la actuación son cosas que se complementan una a la otra desde siempre. Sin embargo, a Cacha —uno de los competidores más incisivos— no se le había prendido la chispa actoral hasta que pisó el set de Días de Gallos.

Foto: Gentileza prensa.

"Siento que descubrí una nueva pasión. La actuación me apasiona igual que el freestyle. Me gustó mucho el mundo de la actuación en general, desde conocerme con los actores, la gente de producción, el clima que se genera cuando uno interpreta al personaje hasta cuando se sale de él. Para mí fue todo muy nuevo, pero me gustó. Lo disfruté mucho", confiesa el MC.

De hecho, emplazado en México y manija por el estreno, Cacha comenzó clases de actuación para seguir mejorando de cara a nuevos tubazos que le puedan llegar a pegar desde distintas productoras.

Y desarrolla: "Si bien son dos mundos totalmente diferentes, también encontrás un montón de similitudes. O sea, yo creo que uno cuando hace freestyle también interpreta a un personaje. De hecho, creo que hay recursos de actuación que me van a servir mucho cuando me suba a un escenario y, después, hay recursos del free que también se pueden usar a la hora de interpretar un personaje actuando. Es como que se complementan mucho".

Ángela Torres maquillada entre máscaras y barbijos. Foto: Gentileza prensa.

Rodar en pandemia

A las rimas, las claquetas, los punchlines, las cámaras y los flows se le sumaron los barbijos, las máscaras, los sanitizantes y el distanciamiento social, que delinearon una nueva realidad que parecía imposible años atrás y difícil a los pocos meses de empezada la pandemia.

"El contexto de pandemia nos puso en una situación de extremar los cuidados", sentencia Portaluppi, contando que siempre iban testeados al set para grabar y de deslizar algunos de los problemas que se presentaban en el día a día, como el maquillaje corrido por el barbijo o el pelo desacomodado.

"Yo estuve diez meses con cero ingresos. Fue un contexto muy poco favorable para 'elegir'. Uno tenía la necesidad emocional y artística de poder trabajar y poder expresarme contando historias, pero también la de resolver la cotidianidad, que fue realmente muy compleja. Fueron meses devastadores de incertidumbre de no saber cuándo se acaba esto", finaliza.

Días de Gallos es la vencida

Históricamente, la televisión y los grandes medios nunca tomaron ni trataron al freestyle —ni a otros universos como el del gaming— con la seriedad que se merecía. De ahí que varios exponentes decidieran no hacer más apariciones ahí.

Sin embargo, Días de Gallos da una mirada más fiel, cuidada y atenta sobre lo que son las batallas de freestyle en estos años. Así lo explica Cacha: "Lo que más paz me genera como freestyler y fan de las batallas es que no hubo los típicos clichés. Me ha pasado a mí de ir a programas de TV y como que desvían mucho el tema, la mirada que le dan no es la más correcta y se enfocan en cosas que no son primordial dentro de nuestra cultura".

"En cambio, en la serie, lo vi todo muy correcto en el sentido del respeto a lo que hacemos, cómo se muestran las cosas... se muestra esa parte que la gente, cuando te conoce ya siendo un freestyler mainstream no lo ve. Se ve el esfuerzo de alguien empezando a rapear en su casa, los miedos de ir por primera vez a una plaza, cómo se ponen metas de a dónde quieren llegar... creo que se nota mucho el esfuerzo que hay detrás", concluye.

Ecko y Carlos Portaluppi. Foto: Gentileza prensa.

Pero no es todo de parte de HBO Max. Desde adentro también había una responsabilidad latente por representar a aquellos que cimentaron el camino para que hoy exista una ficción de las batallas.

O al menos así lo siente Cacha: "Tengo una responsabilidad extra en comparación con otras generaciones anteriores. Somos como la primera generación 'viral' de las batallas, porque si bien hubo gente antes que nosotros incluso hace diez o quince años, nosotros tenemos ese peso de cargar con la masividad del freestyle: tener millones de seguidores en las redes, que los videos los vean miles de personas... entonces creo que tiene como un peso extra".

Y, además, un componente de inspirador del que no puede dejar de hacerse cargo: "Esto va a inspirar a las siguientes generaciones. Va a inspirar al chico que está en su casa, que conoce poco o nada de freestyle y, quizás, viendo esto dice: 'Ah, mirá, así es el camino que hacen y que yo puedo hacer'. Siento que puede servir como ejemplo y qué mejor que eso... para nosotros es súper gratificante que alguien pueda aprender y conocer este mundo viendo lo que nosotros hicimos".

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