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Cine y Series entrevista

Mayra Bottero: "Los personajes de 'Una Casa Lejos' evidencian unión como gesto político"

En diálogo con Filo.News, la directora argentina contó cómo nació el proyecto, cómo trabajó en los personajes, la importancia de hablar de soledad y más.

Mayra Bottero: "Los personajes de 'Una Casa Lejos' evidencian unión como gesto político"(Foto: Gentileza prensa)

Mayra Bottero: "Los personajes de 'Una Casa Lejos' evidencian unión como gesto político" | Foto: Gentileza prensa

Se estrenó en las salas de todo el país "Una Casa Lejos", la nueva película escrita y dirigida por Mayra Bottero, y que está protagonizada por Stella Galazzi, Carlos Rivkin, Valeria Correa, Alicia Muxo. 

La trama sigue a Graciela, quien tiene todo resuelto para por fin retirarse lejos de la ciudad después de jubilarse. Pero descubre que su padre también tiene planes para el futuro, mantiene en secreto una extraña relación con una chica de la calle. Este será solo el primero de los descubrimientos que cambiarán la vida de Graciela para siempre.

 

La directora trabajó en “La lluvia es también no verte” (2015) sobre tragedia de Cromañón y produjo los documentales “El Espanto” de Pablo Aparo y Martín Benchimol (2017), Memoria fotográfica” (2020) de Pablo Pintor y coprodujo “Extramuros” (2017) de Liv Zaretzky.

Docente de la Universidad de Buenos Aires, de la Universidad Nacional de San Isidro e integrante del Colectivo de Cineastas, llega con este nuevo proyecto que define como "un retrato testigo de la formación de una manada".

Mayra Bottero

Se trata de un relato sensible donde los personajes se transforman a sí mismos a través del encuentro con el otre. A su vez permite identificar a los espectadores con situaciones relatan la cotidianeidad, pero que hablan de una sociedad solitaria y la necesidad de apostar por la solidaridad, quizá en estos tiempos de aislamiento más que nunca.

En diálogo con Filo.News, la directora brindó declaraciones acerca de cómo nació el proyecto, cómo trabajó en los personajes, la importancia de hablar de soledad, cómo se cruza con el feminismo y más.

  • ¿Cuándo nació “Una casa lejos”? ¿Cómo fue el rodaje de la película? ¿Cómo viviste el día del estreno?

La película nació varias veces. Tuvo diversas formas porque los personajes fueron protagonistas de muchas historias. En algún momento tomé la decisión y los encontré en un camino común. 

El rodaje fue inolvidable, lo recuerdo con mucho afecto. Nos costó horrores llegar a esa instancia, así que lo celebramos en cada jornada. 

También fue muy difícil llegar al día del estreno. Son semanas muy complejas. La función fue muy íntima y emotiva. Lo sentimos como una conquista, la vivimos con esa energía.

  • ¿Por qué llamarla “Una casa lejos”? ¿qué mensaje tiene el nombre?

Es una expresión de deseo, la propuesta de una imagen. Es eso que la protagonista quisiera y que va transformándose en el transcurso de la historia. La idea de “casa” para mí es importante porque los lugares tienen poesía y tienen historia. “Somos” porque habitamos un lugar. El abrazo de alguien que queremos es un lugar, bastante parecido a una casa. 

Foto: Gentileza prensa
  • La película habla de la soledad y fragilidad de las personas, ¿qué lectura política tiene sobre esos temas?

Creo que somos empujades a la soledad continuamente. Solo sabemos señalar la falta, es un mecanismo natural a la propuesta política social que habitamos. Y la infancia, así como la vejez, o la maternidad, son momentos en la vida en donde nos sentimos marginales. Momentos de no autonomía. Se leen así, se imponen así. Les niñes no deciden nada, los y las personas mayores no sirven, las madres no son productivas. Pero ninguno de estos grupos son frágiles, tienen una fuerza inigualable. Lo que pasa es que su fuerza radica en la necesidad de otres. Lamentablemente hacemos un gran esfuerzo por fingir que necesitar del otre no es significativo, incluso es negativo. Los personajes de Una casa lejos evidencian esa fuerza de unión y de encuentro para mí. Ese es el gesto político. 

  • La película está representada por las instituciones; desde la escuela, el lugar que siempre fue seguro para la protagonista, la familia, el lugar inestable donde estará a futuro, e incluso la ausencia del Estado. ¿Por qué es importante reflexionar sobre eso?

Es fundamental porque nos pasamos la vida entrando y saliendo de las instituciones. Les seres sociales son seres institucionalizados. Siempre las sentí como un laberinto en el que vive Graciela. Laberintos que Sabrina no soporta, espacios a los que ella no obedece, del cual la expulsan. Y tampoco lo hace Rodo, él solo necesita su mesa en el bar y conversar con Sabrina. Sin embargo, los tres tienen una ilusión. Lo que yo creo que descubren es que de nada sirve tener ilusiones en solitario, que solo se concretan compartiéndolas. Y se contagian, se vuelven transformadoras cuando se hacen con otros y otras. 

Foto: Gentileza prensa
  • ¿Cómo fue la construcción del personaje de Sabrina? ¿por qué hablar de maternidad cruzada con vulnerabilidad social y privilegios de clase?

Con Valeria Correa tratamos de hacerlo con el mayor de los respetos.  Buscamos crear un personaje alejándonos de la representación conocida en cine o teatro.

Fue interesante el trabajo, nos concentramos en que el personaje que apareciera en el color de la ropa, en las texturas, en todo lo que rodea a Sabrina. Ella apareció en su paisaje.  

  • ¿De qué manera el feminismo está involucrado en la película?

La película es feminista porque yo lo soy, y quise ser fiel a mi ideología. Con el proceso que se transita en el film he afirmado una idea acerca de lo que yo pienso sobre algunas cosas. Soy feminista porque así lo decidí algún día, de forma emocional y consciente, después de haber sido criada bajo concepciones machistas, racistas, sectarias, patriarcales y capitalistas, lo cual no quiere decir que hoy en día no siga combatiendo en mi cotidianeidad. Es muy complejo porque cuando escribimos o nos manifestamos artísticamente esas ideas que nos construyeron aparecen, se pelean, te confrontan. Entonces, te encontrás intentando domar esos restos pesados para ofrecerle a les demás preguntas, la posibilidad de observar rincones cotidianos y encontrarles riqueza social. Yo anhelo un cine libre de violencias. Hacerlo realidad es un ejercicio difícil, de mucho auto cuestionamiento, por ejemplo. 

Creo que el feminismo podrá ser una “forma absoluta de vivir” cuando lo impregne todo, cuando críe una forma de solidaridad que ponga por delante la equidad, el cuidado ,y sobre todo, cuando el sufrimiento ajeno sea un verdadero límite. Mientras tanto somos un montón de luchas trasversales, que se retro-alimentan, qué dialogan, qué coexisten. Pero somos distintas luchas, las de les postergades, las que buscan su derecho en una justicia fallida y corrupta. 

Graciela abre su casa de par a par. Y eso es lo que yo pienso que hay que hacer, ese es mi postulado ideológico. La intención de la película es provocar ese mismo deseo en les demás. 

  • ¿Cómo fue la construcción del personaje de Graciela y sus deseos, algo que busca y transforma durante toda la película? ¿cómo trabajaste la escena del final, ella y el viento en la cárcel?

El trabajo con Stella Galazzi fue un placer. Ella hizo una lectura del guion que nos hizo muy fácil el trabajo. Se sentía cercana al personaje, supo siempre cómo hablaba Graciela, lo que sentía en cada momento. Fue precioso verla desplegarse. 

Te puedo decir que me interesaba componer esa complejidad del muro y el viento al mismo tiempo. Porque me parece que el final de la película es crudo, se siente amable pero es bien duro. Creo que en la vida los momentos más felices suelen ser los más tristes también. Ahí radica la emoción, en ese lugar sensorial que no ha sido nombrado nunca todavía, cuando el dolor más profundo se nos hermana con la felicidad más plena. En ese lugar insólito nos equilibramos, y nos sentimos fuertes. 

Foto: Gentileza prensa
  • ¿Cómo trabajaste al personaje de Rodo? ¿cómo está representada la vejez en el cine nacional y qué mensaje da al respecto esta película?

La verdad es que nunca pensé en la originalidad de la edad de los personajes respecto al cine nacional. Me estoy dando cuenta ahora que me lo dicen. Con Carlos fue tan placentero como con Valeria o Stella. Carlos Rivkin me proponía todo el tiempo cosas, lo mejor aparecía simplemente cuando era él. 

Pienso que el cine es reflejo de la sociedad que lo gesta (como en todas las ramas artísticas). Y si la sociedad desprecia la vejez, así también lo hace el cine. Además, tenemos muchas dificultades para producir. Todo lo que merezca más horas de rodaje, más despliegue de realización, se evita. Menos música, por ejemplo, por el costo de los derechos. Pocos escenarios… cada vez hacemos con menos. 

Se imponen perfiles temáticos, se censuran otros, porque todo es en definitiva financiable o no financiable. Es un asco, hay que sincerarlo. Nosotras no nos asociamos con nadie a conciencia para hacer la película, tampoco fuimos validadas por los festivales. Nos fuimos abriendo camino porque queremos contar una historia, con una convicción extraña que me cuesta transmitirte. Queríamos contar esta historia y queríamos que fuese ahora, y en el cine. 

Foto: Gentileza prensa
  • ¿Cómo trabajar el tema de la solidaridad en pleno de una pandemia? ¿por qué es importante hablar de eso?

Es muy impresionante como algunas temáticas de la película tomaron mayor vigencia durante la experiencia de aislamiento. Creo que más que nunca tenemos que pensar que es un gran momento para revertir actitudes sociales nefastas. Es urgente evitar la muerte. La muerte que provoca este virus, y todas las muertes evitables. 

En esta nota:
  • Mayra Bottero
  • Una Casa Lejos

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