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Cine y series

Nadia Benedicto: “La intención de Hékate es volver a conectar con el fuego de cada una”

Se trata de una road movie feminista inspirada en “Thelma & Louise”. Filo.news dialogó con la directora para conocer el detrás de escena, el mensaje detrás del título y más.

Nadia Benedicto: “La intención de Hékate es volver a conectar con el fuego de cada una”
Entrevista (Foto: Instagram @nadia.benedicto | PH: @berna_laitano)

Hékate es considerada la diosa de las brujas. Según la mitología griega, era una figura protectora y guía, que reivindica a la luna, hechicería, noche, encrucijadas, magia. Es también el nombre que eligió la directora y guionista Nadia Benedicto para su nueva película, que ya se estrenó en salas. 

“Ella era invocada en momentos de encrucijada y te acompañaba en el tránsito por la oscuridad. Escribí el guión en 2018 y por ese entonces ella estaba muy cerca. La invoqué también en la película, para que acompañe a sus protagonistas en el camino de recuperación del fuego”, recuerda la cineasta, en diálogo con Filo.news. 

 

En muchas de las imágenes se muestra a la diosa de forma triple, quizá sosteniendo antorchas o herramientas. En el film se representa a través de las protagonistas Helena y Kira, quienes emprenden un viaje sin un destino en mente y en el que conocen a Destiny. Tres mujeres cuyos destinos se cruzaron con un denominador común: la violencia de género.

Foto: Gentileza prensa

“Decidí titular a la película con su nombre a modo de homenaje y reivindicación, ya que luego de haber sido una figura de importancia y empoderamiento femenino pasó a ser demonizada y ocultada por la iglesia, es una forma de volver a nombrarla y traerla con nosotres”, relata Benedicto.

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Nadia Benedicto es directora, guionista y productora de cine independiente, y en sus obras trabaja universos femeninos y disidentes. Graduada de la Universidad del Cine en Buenos Aires, se formó en Guión y Estructuras Narrativas Audiovisuales con Luisa Irene Ickowicz.

“Estudié cine al finalizar el colegio secundario. En ese momento vivía en Santa Rosa, La Pampa y desconocía casi en su totalidad el universo cinematográfico, es decir, no me sentí influenciada en la adolescencia más que por los programas televisivos de entonces, pero cine, poco. Con los años comencé a incorporar el lenguaje y a filmar los primeros cortometrajes”, cuenta.

En 2013 realizó su ópera prima, “Interludio”, el cual formó parte del programa “Gafas Violetas” - cine con perspectiva de género - llevado adelante por el INCAA. Sus películas fueron exhibidas en los festivales de Mannheim-Heidelberg, Santa Bárbara, Atlanta, Punta del Este, London Feminist Film Festival, Festival Asterisco, Festival de Cine Nacional Leonardo Favio, MAFICI y Mar del Plata, entre otros. 

“Hékate" es su segundo largometraje, protagonizado por Sabrina Macchi, Rosario Varela, Federico Liss y Julieta Brito: “Escribo cada proyecto desde las entrañas, en cierta forma eso que late y urge ser transformado internamente se vuelve mi materia de trabajo. Desde ese lugar nace este nuevo film, de un lugar de introspección e indagación acerca de mecanismos heredados, del inconsciente familiar y de todo lo que quedó bajo la alfombra o detrás de la puerta. Sentí que era demasiada información enquistada y que era el momento de hacer algo al respecto, para darle fin y habilitar nuevas y sanas posibilidades de existencia”, analiza.

Luego suma: “El rodaje fue muy intenso y lo viví apasionadamente como todos los rodajes en los que estuve hasta ahora. Hacer películas es laborioso pero son momentos en los cuales el tiempo-espacio se transforma por completo y la vida se vuelve en cierta forma más sentida, la búsqueda del detalle, el trabajo colectivo y la pasión que genera un rodaje son de mis experiencias favoritas en la vida”.

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La película entremezcla elementos místicos y oníricos en una “road movie feminista” -como la define Benedicto-, que recuerda a Thelma & Louise en cuanto a la búsqueda de libertad, deseo, recuperar el poder. El viaje se devela kilómetro a kilómetro, y pronto se transforma en un ritual de sanación y sororidad.

“Me genera enorme impotencia que el patriarcado haya aplastado de esa manera el poder de la energía femenina. Esta película encuentra en las alianzas femeninas y en esa amorosidad un sostén frente a esas estructuras violentas que ya es tiempo de que caigan. Como así también es tiempo de que caiga el odio hacia toda la comunidad LGBTIQ+”, señala la directora.

Foto: Gentileza prensa

Según confiesa a este medio, el film protagonizado por Susan Sarandon y Geena Davis fue una de sus grandes referencias, como también “Tan de repente” de Diego Lerman, en cuando al espíritu de salir en viaje sin premeditación; con esa película me pasó que la ví y dije “quiero agarrar la cámara y salir a filmar”, añade. La inspiración también nace de dos “maestros” como David Lynch y Apitchapong Weerasethakul, en el sentido de entrelazar diversos planos existenciales.

La directora entiende al cine como un reflejo más de la sociedad, una herramienta que puede aportar consciencia, que abre al debate y a la reflexión, de ahí la importancia en abordar temáticas como la violencia de género. “No pienso al cine como entretenimiento, sino como un canal a través del cual hacer circular pensamiento y sentires”, revela.

Según explicó en un comunicado, la directora abordó el tema a partir de vivencias cercanas: "Partiendo de la historia de violencia que marcó la vida de mi abuela y entendiendo que ella se replica incansablemente en los cuerpos y vidas de miles de mujeres a través del tiempo, comencé a escribir esta película, con más preguntas que respuestas pero con un deseo furioso por ponerle fin", decía.

Foto: Gentileza prensa

Luego agrega: “Creo que el Ni Una Menos y las luchas de los feminismos son de vital importancia en este momento, para justamente lograr esa transformación estructural en la sociedad y en ese sentido el alcance y la visibilidad que logró Ni Una Menos es fundamental. De todas maneras aún estamos muy a mitad de camino, la justicia sigue siendo lenta y patriarcal, las mujeres pueden denunciar dieciocho veces a su agresor y aún así terminar siendo víctimas de femicidios. Tiene que haber un despertar del otro lado. Urge”. 

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Hékate está realizada casi en su totalidad por mujeres: cuenta con la impecable fotografía de Cecilia Tasso, dirección de arte de Florencia Penélope Núñez, montaje de Sabrina Gazzaneo, sonido a cargo de Marilina Giménez, en maquillaje y peinado a Lola Masip y más. Esto no fue casualidad, sino que una decisión ligada a ampliar la mirada y perspectivas detrás de la historia. 

Cecilia Tasso en fotografía y cámara | Foto: Instagram @hekate.pelicula

“Creo que es fundamental que haya sido así, porque es una historia que nos atraviesa a todas y en donde ese lugar desde donde resonó cada una está plasmado en la película. Es una película llena de emoción y entrega. Y justamente una historia de esta naturaleza necesitaba ser contada por este equipo de guerreras del bien”, cuenta. 

Se destaca también la banda sonora, compuesta por la música argentina Lucy Patané: “Ella es una gran referente de la escena musical en Argentina y tiene dos cosas que fueron las que principalmente observé: sutileza y potencia. Era un combo perfecto para abordar la musicalización de una película que justamente es eso. Así que llenó la película de voces que para mí son todas esas voces alguna vez apagadas, de guitarras y melodías que generan climas de ensueños y de profundidad”, sostiene la cineasta.

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A semanas de su estreno, el film ganó como Mejor Película en el 46º Atlanta Film Festival, en el 23º Cine las Américas International Film Festival, como Mejor Fotografía en 9º FAB Festival Audiovisual Bariloche y Competencia Largometrajes Ficción Nacional, y fue destacada en el 5º Festival Internacional de Cine Luz del Desierto. Se puede ver en el Cine Gaumont hasta el próximo 13 de julio. 

“Tengo que decir que cambió mi vida en un ciento por ciento. En términos de aprendizaje, fueron nuevos peldaños en el quehacer cinematográfico, en donde creo haber encontrado mayor confianza. Y en términos personales, conocí a mi actual compañera haciendo esta película, así que eso ya es un montón”, nos cuenta Benedicto.

Según resume la directora, esta película es un homenaje a la diosa y un ritual de pasaje hacia la autonomía y madurez de las descendientes: “El fuego es la vitalidad, es deseo de vivir, de existir y experimentar, es poder interno. Ese fuego se nos fue arrebatado. Creo que la intención de Hékate es volver a conectar con ese fuego de cada una, allí está la llave”.