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La historia del video de Ringo Bonavena dejando en ridículo a Muhammad Ali

El 7 de diciembre de 1970 Argentina se paralizó para ver la pelea entre uno de los boxeadores más queridos del país y la leyenda de Estados Unidos, que volvía de la suspensión. Sin embargo, detrás de la pelea épica, la previa fue todo un éxito.

El día que Ringo Bonavena dejó en ridículo a Muhammad Ali(Foto: Twitter)

El día que Ringo Bonavena dejó en ridículo a Muhammad Ali | Foto: Twitter

El Madison Square Garden se visitó de gala en más de una oportunidad pero pocas veces lo hizo para una pelea de pesos pesados en la que no hubo ningún título mundial en juego. El reto tenia por un lado a Muhammad Ali, que volvía tras negarse a luchar en la Guerra de Vietnam, y el Oscar "Ringo" Bonavena, el más argentino de los boxeadores.

El 7 de diciembre de 1970 fue la fecha pautada en el escenario mítico de Nueva York, pero antes de eso la pelea, que ya se vendía por sí sola, necesitaba de una mayor dimensión para convertirla en algo histórico. Y el que se encargo de eso fue el propio boxeador de Boedo, que se encargó de montar todo el show.

 

Desde su partida en Argentina hasta verse cara a cara con el mejor luchador peso por peso de la historia, se encargó de hacerlo inolvidable y dejar en ridículo en más de una oportunidad a Ali. El nacido en Louisville jamás se esperó ser el "segundo" a la hora de promocionar la batalla, ya que él era el picante en las declaraciones.

Ahora, se volvió a convertir en viral un video histórico en la antesala de la pelea. Luego de que Ringo le había dicho "gallina" a su rival por no haber ido a combatir a la guerra (por eso suspendieron a Bonavena) y de que lo había llamado "Clay" por su nombre de nacimiento antes de convertirse en el islam, cosa que sacó de quisio a su rival, llegó el momento del cara a cara.

Ali llegaba con bronca y con ganas de aplastar a Bonavena, pero él no se mosqueaba. En esa ceremonia donde se dio una conferencia, quiso intimidarlo mostrando sus movimientos, pero el argentino no movía ni un pelo, hasta que le golpeó la mano. En ese momento, Ringo pareció enojarse y le amagó a un golpe, dejando en ridículo a la bestia norteamericana que se cubrió, causando la risa de los presentes.

Con todo ese espectáculo montado y la promesa del local de noquearlo en nueve rounds, llegó el combate a 15 rounds en donde se repartieron varios golpes e incluso el Madison se paralizó cuando Bonavena puso en la lona a su rival. Sin embargo, y luego de haber tocado tres veces el suelo, Alí se quedó con la pelea en el último asalto con una combinación de golpes.

En el final de la misma, y lejos de los rencores, Ringo interrumpió la conferencia del ganador para pedirle perdón por todos sus dichos previos, dejando en claro que todo fue para el show y que era un gran campeón. Lejos de reprocharle algo, Alí lo reconoció y dejó en claro que en ese momento era su máximo rival, sentenciando así una de las historias más relevantes en la historia del boxeo nacional y mundial.

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