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Deportes #lionel scaloni

No para: tras la victoria, Lionel Scaloni trabajó en un bar en Pamplona

El entrenador argentino miró en su computadora el partido entre Uruguay y Estados Unidos, para estudiar a sus rivales de cara a Qatar 2022.

No para: tras la victoria, Lionel Scaloni trabajó en un bar en Pamplona

Tras la aplastante victoria ante Estonia por 5-0, Lionel Scaloni fue fotografiado a la mañana siguiente trabajando en un bar de Pamplona con su computadora, observando el partido entre Estados Unidos y Uruguay.

En este marco, el periodista deportivo Pablo Carrozza relató el encuentro que tuvo con el entrenador: “Les quiero contar una situación que he vivido esta mañana con una de las personas que más felices nos hizo en los últimos tiempos. Me encontré a Lionel Scaloni, DT de la selección, sólo, con una notebook, en una cafetería de mala muerte, en la estación de Pamplona”, en una serie de publicaciones que hizo a través de sus redes sociales.

Además, continuó: “El pujatense, que acababa de dar la vuelta ante Italia en Wembley, y golear a Estonia 5 a 0, trabajaba como un oficinista, a las 8.30 en el bar de la terminal. Me acerqué, le extendí la mano, le agradecí por su tarea en el equipo nacional, y decidí no volver a molestarlo”.

De este modo, ese no fue el primer encuentro, minutos más tarde volvió a verlo: “A eso de las 9.00, subí al tren que me llevaba de regreso a Barcelona, y volví a cruzarlo. El hombre que nos había regalado la Copa América después de 28 años, con vuelta incluida en el Maracaná, hacía la fila con su valija y su barbijo, como un ser humano común y corriente”.

“De repente levanto la vista y observo que se sienta adelante mío. Cruzamos un par de palabras, se acomoda, y vuelve a abrir su notebook. Se pone a ver el partido de Uruguay con EEUU. Retrocedía y avanzaba las jugadas. Le ofrecí un mate y me dijo que no. Jamás dejó de trabajar”, contó.

Sin dudas, la acercamiento con la gente común es una de las caracteristicas que más mística que le da a la "Scaloneta", tanto que el entrenador se mezcló con los pasajeros normales: “En medio del viaje, que por cierto duraría unas 4 horas y media, Leónidas de Pujato (como lo apodan a Scaloni en redes) le cedió su asiento a una señora, que quería ventanilla. Por supuesto, la mujer vasca no tenía la menor idea quién estaba sentado a su lado. Sospecho que el resto del vagón tampoco”.

Por último, cerró la historia contando que ambos bajaron en Sants, una de las terminales de Barcelona: “Se fue mezclado entre la gente común, como un hombre cualquiera. Llevando en su valija la ilusión de un país entero, que sueña con el mundial de Qatar. PD: El día que lo vuelva a cruzar, espero que me acepte un mate”, concluyó.

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