A lo largo de los años, los propios jugadores fueron explicando que en el tenis la fortaleza mental y los estados de ánimo son tan determinantes que pueden influir en el resultado de un partido. Bien puede dar fe de ello Yulia Putintseva, quien dejó fluir su ira y no terminó de la mejor manera. Aunque la peor parte se la llevó su entrenador.
En el primer set, cuando la kazana quedó 3-0 abajo, pidió hablar con su preparador. "¿Eres estúpido?", le dijo Putintseva. Y siguió con la catarata de reproches: "Nunca aplaudes cuando gano un punto"; "Estás ahí mirando vídeos sobre la tierra plana", "Su equipo aplaude todos mis errores, deberías comenzar a hacer lo mismo".
El partido continuó, y ya con un 0-6 y 0-4 abajo en el marcador, la joven de 22 años volvió a la carga: destrozó la raqueta contra el suelo.
"Me gustaría disculparme con mi entrenador Roman Kyslyansky por mis fuertes palabras. Soy muy impulsiva a veces. Es duro controlar mis emociones, pero estoy trabajando en ello y he aprendido la lección para el siguiente partido", declaró arrepentida la buena de Putintseva, que tuvo un verdadero día de furia.