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Género

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Los movimientos feministas en el ojo de la tormenta luego de una derrota histórica del peronismo. ¿Por qué? Porque fueron el único movimiento político (apartidario) que garantizó derechos. Perspectiva de género, Manzur como todo-lo-que-no y trapitos al sol en las redes sociales. 

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Por: Paula Gimenez

¿Alguien sabe bien de qué hablamos cuando hablamos de "género"? ¿Género es utilizar el idioma no binario? ¿Femicidios y prostitución? ¿Estereotipos? 

Uno de los mayores problemas a la hora de comunicar género en los medios, por ejemplo, es que muchísima gente piensa que lo que se aborda se hace desde los lugares, si se quiere, más superficiales como la modificación de nuestro idioma o la brutalidad con la que los femicidas terminan con nuestra vida

"Cuchame, vos que hacés género, podés no hablar de muertas y hablar de porno?", me pidió un productor creyendo que mi trabajo como periodista especializada en género comunica sólo esas cuestiones. Pero no lo culpo, creo que una de las estrategias de los movimientos feministas es hacer foco en esas cuestiones, porque los femicidios suceden todos los días y porque el deseo y nuestro derecho a habitarlo y explolarlo, también

La muerte de una mujer por el hecho de serlo es la consecuencia de muchas violencias anteriores. Los femicidios son el final de un entramado complejo que aún no alcanza la dimensión social suficiente como para frenar.  

El género no es sólo policiales. El género es todo porque somos seres sociales y desde que nacemos la cuestión está (aún) dividida en dos: varones y mujeres. El género es trasversal y constitutivo. Son las relaciones de poder, nuestros miedos e inseguridades. Lo que admiramos y en quién nos convertimos. Lo que pensamos y la forma en la que lo hacemos. Cómo nos vestimos, cómo nos presentamos ante el mundo. Cuánto ganamos en nuestros trabajos y cuánto nos cuesta ascender. El género es nuestra identidad pero a su vez escaparle por siempre a lo que se pretende. Es rebeldía y nuevos contratos. Es una forma distinta de comunicar y, sobre todo, de habitar el poder. El género son derechos civiles, potestades y Educación Sexual Integral. Caja de herramientas para vínculos violentos. El género es la explicación y el intento de salida de miles de injusticias sistemáticas.    

En el debate actual, la designación del nuevo gabinete generó mucho ruido. Pero aunque las polémicas por los distintos funcionarios reubicados aún dan vueltas, la elección del exgobernador de la provincia de Tucumán, Manzur, corrió el eje y son los movimientos feministas quienes, primero, se enfrentaron y ahora dan explicaciones. 

Poner a Manzur como Jefe de Gabinete en principio fue un bombazo dentro de los movimientos feministas. O por lo menos hizo que muchas voces de los feminismos expresen a través de sus redes sociales su opinión al respecto. Una izquierda ardida por la decisión de que el Gabinete sea maniobrado por un torturador de niñas, un peronismo intentando adaptarse porque entienden a Manzur como estrategia para unificar al sector más conservador y una derecha de piernas cruzadas que disfruta en silencio de tantas fracturas expuestas.  

Después llegó la carta de la militante Mayra Arena, en la que marca que la derrota del peronismo se debe, entre muchas otras cosas, al déficit económico que vive el país en general pero los sectores más vulnerados en particular. En dicho artículo, se refiere a las políticas públicas de las minorías y ejemplifica como acción el flamante DNI no binario o la insistencia del gobierno respecto al lenguaje inclusivo. Políticas públicas progresistas que, según Mayra, corren el foco de donde debería estar: el pueblo, además necesitar ESI, tiene hambre

Estos argumentos que, malinterpretados, son peligrosos a la hora de hacer lecturas dejaron a los movimientos expuestos a tener que dar explicaciones. Tanto, que la propia ministra Elizabeth Gómez Alcorta escribió una nota intentando aclarar algunos conceptos como los que expongo en esta nota: las luchas no se reducen a una "e" y las políticas de género también se ocupan de la pobreza. Siete de cada diez pobres en nuestro país, son feminidades.

Lo incómodo de este bardo y de estos debates que parecen suceder sólo dentro del mundillo de las redes sociales, es que dicha nota dio un giro inesperado y gran parte del peronismo conservador la levanta como bastión de una batalla fantasma

El debate es amplísimo y esta nota queda corta. La claridad llega cuando la foto se ve entera pero hay una seguridad que sostengo y repito: nada tienen que ver nuestras luchas con el enojo del pueblo. La pelea y fragmentación de los movimientos feministas (y lo digo antes de que lo digan: blancos de clase media, élites que debatimos desde nuestros sillones cómo cambiar la realidad) incomodan. Los enfrentamientos entre colegas a través de sus redes, si bien alimentan el debate, debilitan lo que creo más importante que es la unión porque, claro, la unión hace a la fuerza. Y si bien se puede estar en desacuerdo con ideas base como el trabajo sexual o los clásicos "sapos" peronistas, el enemigo se toma un mate y disfruta mientras nos lee discutir por Twitter. 

¿Por qué los movimientos feministas son quienes después de esta derrota dan explicaciones? La simplificación parece insólita: el peronismo perdió las elecciones por las pavadas por las que luchan las feminidades. "El lenguaje inclusivo no te da de comer", "Esas batallas simbólicas no le cambian la vida a nadie", se lee en las redes sociales y los nervios de las militantes se crispan. Cómo uno de los movimientos más revolucionarios de las últimas décadas va a ser el responsable de semejante derrota. Cómo darle derechos al pueblo va a ser el problema principal de pésimas estrategias políticas y una crisis mundial devastadora.     

Se me vino a la cabeza cuando el presidente Alberto Fernández sufrió un carpetazo que puede haber influenciado en el voto popular y en vez de aceptar el error, culpó a su mujer Fabiola en plena conferencia de prensa, ¿se acuerdan?  

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