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El bachillerato trans Mocha Celis sin clases por falta de fondos

El ciclo lectivo debía haber comenzado el 17 de febrero pero no logran reunir la suma necesaria para cubrir los gastos. La falta de ayuda del Estado y el lamento de sus estudiantes.

El bachillerato trans Mocha Celis sin clases por falta de fondos
El bachillerato Mocha Celis no puede iniciar las clases por falta de fondos.

Mocha Celis, el primer bachillerato popular travesti-trans de América Latina, no puede empezar las clases por falta de fondos. Desde la Mutual Sentimiento (Av. Federico Lacroze 4181), donde funciona la sede, ya no pueden prorratear los gastos que generan 120 personas utilizando las instalaciones todos los días.

El ciclo lectivo debía haber comenzado el 17 de febrero pero aún no hay fecha confirmada: "Los gastos en el edificio de la Mutual Sentimiento se han elevado mucho. Si bien siempre nos han esperado porque después hacíamos eventos como el MochaFest para pagar, ya no pueden prorratear esos gastos ya que somos más de 120 personas todos los días utilizando los servicios", declaró el director del bachillerato Francisco Quiñones ante la Agencia Presentes.

¿Qué pasa con la ayuda del Estado? "Hemos hablado con distintos ministerios: reclamamos al de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, al área de adulto y adolescentes, coordinado por Jaquelina Cichero, que corresponde que sostengan este espacio. Nos dicen que como somos un espacio de autogestión ellos no deben darnos apoyo económico. Mocha Celis es el único espacio educativo de este estilo y el primero en el mundo (Paraguay está abriendo otra escuela con este modelo), hemos sido referencia y este año se cumplen nueve años de nuestro trabajo con mucha experiencia en la temática trans, LGBT+, población migrante, madres solteras y más", explicó Quiñones.

"Es paradójico que mientras ocurre un gesto del gobierno nacional -inédito a nivel internacional- como la entrega en mano del DNI 9000 y el abrazo a una persona trans, peligre uno de los pocos espacios que ha funcionado como garante del acceso al estudio para una población que no tiene acceso al mismo", señaló por su parte Quimey Ramos, activista trans y ex docente del bachillerato. "Esperamos que llegue pronto una ayuda del Estado para que el Mocha siga existiendo con un presupuesto fijo y aún más, un espacio físico propio".

El bachillerato popular Mocha Celis no puede empezar las clases.

Por último, Quiñones manifestó por qué es clave la ayuda estatal: "A diferencia de otros bachilleratos que se dictan por la noche, donde quienes son parte también trabajan en otras cosas y juntan el dinero para sueldos docentes y costos, esa modalidad a nosotros no nos sirve porque también promovemos el empleo trans entonces no podemos sacar el dinero de las compañeras ni a los trabajadores y trabajadoras de la educación".

Y cerró: "Nosotres no tenemos otro empleo porque funcionamos por la tarde pensando en la población travesti y trans que tiene como ingreso la prostitución todavía, en muchos casos algunas se consideran trabajadoras sexuales y otras en situación de prostitución y no tienen otro empleo, entonces el horario que se piensa es este".

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