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Cargó a Maradona en sus hombros en el 86’ y sueña con alzar a Messi en Qatar

Roberto Cejas, el hombre que aparece en la icónica foto debajo de Diego, busca financiación para cumplir su objetivo en Medio Oriente.

Cargó a Maradona en sus hombros en el 86’ y sueña con alzar a Messi en Qatar

En el año 1986, Roberto Cejas viajó hacia México sólo para la final y terminó llevando en sus hombros a Diego Armando Maradona con la Copa del Mundo en brazos. Ahora sueña con repetir el momento con Lionel Messi, en caso de que la Selección Argentina logre su objetivo, y en diálogo con Filo.News recordó la histórica anécdota.

Hay imágenes que perduran con los años, evocan las sensaciones vividas entonces y transmiten una sensación de atemporalidad. Cuando Diego es parte de una foto, el riesgo es inminente. En 1986, antes de que Argentina dispute el partido de semifinales por el Mundial en México, Roberto lanzó una promesa en una conversación con sus amigos del trabajo: “Si gana Argentina, me voy a la final”. Del mismo modo, en una charla telefónica con su amigo Martín después del partido ante Países Bajos, comenzó a soñar con cargar a Messi en sus hombros si la Selección consigue el título.

A 36 años del momento en que llevó a Diego en hombros, recordó aquella hazaña en una entrevista con Filo.News y reveló al detalle cómo surgió el sueño de alzar a la "Pulga". “El lunes llegamos a la oficina y empezamos: ‘Vamos a la semifinal’. Entonces yo dije: ‘ya te aviso, si mañana ganamos, yo me voy a ver la final’. Todos se empezaron a reír, y ahí empezó todo, con una carcajada de mis compañeros y gente que no creía. Como era el centro de la risa, me dio bronca, me paré y arranqué para salir de la oficina. La jefa me dice: ‘¿A dónde vas, Roberto?’ y le dije que ‘me voy a averigüar el pasaje para irme’. Más se reían todos. Cuando salí de la oficina, me encuentro solo en el pasillo y digo ‘¿Y ahora qué hago?’”, relató.

Sin embargo, quizá fue el enojo que le generó aquel episodio el factor que le dio la fuerza para seguir el impulso, pero lo cierto es que continuó con su plan. Con el pasaje en manos después del triunfo de Argentina ante Bélgica -en el que Diego convirtió dos goles-, solo restaba conseguir la entrada para ver la final. “Hablé con un compañero de oficina que ya estaba en México y le pregunté si podía conseguir entradas. Me dijo que había una señora en el hotel que tenía una a 80 dólares, entonces le pedí que me la guarde. El sábado a la mañana, salgo de Buenos Aires y llego allá a las cinco de la tarde, ellos no estaban. Cuando llegan a las ocho de la noche, nos encontramos y la vamos a buscar a la señora, y nos dice que ya la vendió. ‘Mirá la hora que es, mañana quizá me queda’. Tenía miedo de quedarse con una entrada para una final”, reveló Roberto.

Él se frena, y cuando ve que lo alzaron a Pasculli, se da vuelta y me mira. Fue ‘Sacame a bailar’, no hubo palabras, no hubo nada, fue una conexión.

De ese modo, la incertidumbre continuó hasta minutos antes de lograr ingresar al Estadio Azteca. “Cuando vuelvo a juntarme con los muchachos, uno dice ‘hacemos como la otra vez, que éramos un montón, le dimos unos mangos y pasamos’. Teníamos cinco entradas para siete personas, pero no había ninguna para estar al lado de la fosa. Bajamos como tiro, nos instalamos atrás del arco”, explicó. En aquel entonces, la fosa no tenía agua, sino que como sostuvo Roberto, “había policías adentro con unos bastones largos que cuando te parabas ahí, te pegaban. Si lograbas pasar eso, tenías que pisar muy bien en la estructura de caños, llena de alambres de púa, y pegar el salto para llegar a la cancha”. Desbordado el operativo policial con la emoción de la gente, Roberto consiguió ingresar cuando la oposición de los oficiales era mínima.

Dentro del campo de juego, encontrar a Diego fue pura casualidad, obra de los azares con los que juega el destino. “Yo no me di cuenta que Maradona iba adelante mío. Él se frenó y me lo llevo por delante. Cuando ve que lo alzaron a Pasculli, se da vuelta y me mira. Fue ‘Sacame a bailar’, no hubo palabras, no hubo nada, fue una conexión”, rememoró.

Acerca de la famosa foto, la cual ahora tiene enmarcada en su casa, Roberto comentó que “ahora ya es como una parte mía, paso y a veces le digo cosas, lo miro, a veces le guiño un ojo. ‘¿Qué estarás haciendo?’, pienso”.

Por el sueño en Qatar

Después del partido en que la Selección Argentina venció a Países Bajos, Roberto, en conversación con Martín, comenzó a soñar con otra locura. “Con estas cosas que pasaron, todos vienen y me dicen ‘yo pensé que estabas en Qatar’. Cuando Martín me llama, le cuento a mi amigo Raúl que me habló otro loco como nosotros. Me dio cinco opciones, y empecé por la última: ir a Qatar para alzarlo a Messi. A Brasil no fuimos porque no conseguimos entradas, todos me dicen ‘no fuiste a Brasil y la cábala sos vos, tenés que estar’”, expresó. 

Para cumplir con su objetivo de levantar en hombros a Messi en caso de que Argentina gane la Copa del Mundo, Roberto solo precisa un pasaje para él y otro para Raúl, su amigo desde los 10 años, y la estadía en Qatar. “Surgió cuando lo llamé, yo no lo tenía en mi cabeza. En un momento nos ilusionamos los dos y nos sentimos en ese momento de Bélgica, y qué pasaría si ahora cerramos el círculo. Necesitamos un soñador como nosotros, que pueda financiarlo”, aseguró Martín en una conversación con Filo.News.

Quizá la cábala que necesitábamos los argentinos para confiar aún más en el sueño de ganar un Mundial es la presencia de Roberto en Qatar, que apareció en México faltando un día para la final en la que Argentina se consagró por única vez en tierras extranjeras. Faltando una semana para el fin de la Copa del Mundo 2022, las esperanzas para conseguir el viaje cobran más fuerza que nunca, y lo único que falta para llegar a Qatar es la financiación, tal vez por parte de un soñador, como remarcó Martín.

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