Una vez que terminó la cumbre del Mercosur en Montevideo, donde Javier Milei asumió la presidencia pro tempore, se hizo la tradicional "foto de familia" que no contó con la participación del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
Según informó la delegación brasileña, el mandatario se retiró por cuestiones de agenda, pero, sin embargo, extraoficialmente se interpretó su ausencia como una posible respuesta a la falta de Milei en la foto de cierre de la reciente cumbre del G20 en Río de Janeiro, donde la Cancillería argentina también argumentó "razones de agenda".
En la cumbre, que fue la primera de Milei desde que asumió, brindó un discurso en el que cuestionó el actual funcionamiento del bloque: "El Mercosur, que nació con la idea de profundizar nuestros lazos comerciales, terminó convirtiéndose en una prisión que no permite que sus países miembros puedan aprovechar ni sus ventajas comparativas ni su potencial importador".
También instó a los líderes regionales a replantear el modelo actual del bloque: "Me gustaría invitarlos, como hermanos que somos, a que abramos los ojos y seamos honestos intelectualmente: aceptemos que este modelo está agotado y busquemos una nueva fórmula que nos beneficie a todos, para que todos podamos comercializar más y mejor".
"Es el comercio lo que genera prosperidad y lo que va a terminar con el gran flagelo latinoamericano, que es la pobreza abyecta de nuestros pueblos", cerró el mandatario argentino.