Tragedia en el sur de Chile: incendios forestales dejaron 16 muertos y más de 50.000 evacuados
Ante la gravedad del escenario, el presidente Gabriel Boric decretó el estado de catástrofe en ambas regiones, una medida que habilita el despliegue de las Fuerzas Armadas para colaborar con el control del territorio y la asistencia a los damnificados.
Los incendios forestales que afectan al sur de Chile ya dejaron al menos 16 muertos y más de 50.000 evacuados en las regiones de Ñuble y Biobío, donde el fuego avanza sin control en medio de altas temperaturas y fuertes vientos.
La cifra de víctimas fatales fue confirmada este domingo por el ministro de Seguridad chileno, Luis Cordero, quien precisó que las personas fallecidas fueron encontradas en las zonas alcanzadas por las llamas. Durante la madrugada, las autoridades emitieron cerca de 90 alertas del Sistema de Alerta de Emergencia para advertir a la población y ordenar evacuaciones urgentes.
Ante la gravedad del escenario, el presidente Gabriel Boricdecretó el estado de catástrofe en ambas regiones, una medida que habilita el despliegue de las Fuerzas Armadas para colaborar con el control del territorio y la asistencia a los damnificados. “Todos los recursos están disponibles”, señaló el mandatario a través de sus redes sociales.
En total, más de 20 focos de incendio son combatidos por bomberos y brigadistas, mientras el pronóstico de altas temperaturas y vientos intensos complica las tareas de contención. “Estamos enfrentando un cuadro complejo”, advirtió el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, al brindar un parte oficial.
La situación es crítica en localidades como Penco, donde las llamas avanzaron rápidamente sobre zonas pobladas. El intendente de la comuna alertó además sobre robos y saqueos, y denunció que los albergues están colapsados y con falta de alimentos. En paralelo, el gobernador regional del Biobío advirtió que el número de víctimas fatales podría aumentar, ya que muchas personas fueron sorprendidas por el fuego dentro de sus viviendas.
El impacto del desastre obligó incluso a la evacuación de pacientes de centros de salud, como el hospital Penco-Lirquén, ante la cercanía de los focos ígneos. Las imágenes de viviendas destruidas y barrios arrasados reflejan la magnitud de una emergencia que vuelve a golpear con fuerza a la zona centro-sur del país.
El sur chileno, al igual que el argentino atraviesan desde hace años una crisis recurrente por incendios forestales, agravada por el cambio climático. En febrero de 2024, un incendio de características similares en la región de Valparaíso dejó 138 muertos.