Ni las más de 20 horas de vuelo que tuvo desde que dejó el desierto de Arabia Saudita hasta aterrizar en Buenos Aires, ni los dolores físicos que le quedaron después de una competencia de tamaña exigencia, pueden atentar contra la sonrisa que tiene dibujada en su cara Luciano Benavides. Todavía con dificultad para procesar lo vivido, el piloto salteño brindó una conferencia de prensa y luego habló mano a mano con Filo.news, dispuesto a contar los secretos detrás de su hazaña y todo lo que sintió cuando le confirmaron que, por dos segundos, era el flamante campeón del Rally Dakar 2026.
"Fue el momento más tenso de mi vida". Así de simple y claro catalogó Benavides a la definición que lo tuvo como gran protagonista junto al estadounidense Ricky Brabec, quien llegó a la última etapa con una ventaja de tres minutos y medio. Y relató: "Cuando llegué primero a la meta, que normalmente iba a llegar segundo porque largaba en la segunda posición, vi que Ricky (Brabec) cometió un error de navegación y no sabíamos quien había ganado porque la diferencia era cuestión de milésimas de segundos. Entonces fueron minutos en los que la organización estaba chequeando por teléfono las validaciones, penalizaciones... Fue un momento de tensión máxima que, cuando cortó el teléfono el organizador del Dakar y me señaló a mi, se me vino el mundo encima. Me largué a llorar en ese momento, estaba solo ahí con los tres pilotos de Honda y tuve un minuto en el que rompí en llanto. Después salí a festejar con el equipo. Fue un momento increíble".
Pero tal como el propio Luciano admite, su Dakar comenzó en octubre del año pasado, cuando se rompió un ligamento y menisco de la rodilla izquierda y sufrió una luxación en un hombro, lo que puso en riesgo su participación en el desierto saudí. "Fue una recuperación a contrarreloj para poder llegar a correr. Yo sabía que al cien por ciento no iba a poder estar, y en el Dakar tenés que estar al cien para poder pelear por algo grande", reconoció.
En ese momento de incertidumbre, el piloto de 30 años se aferró al trabajo mental para sobreponerse a la adversidad. "Fue una lucha conmigo mismo todos los días. Yo sabía que mentalmente llegué mucho más fuerte y que esa lesión lo único que hacía era fortalecerme a mi porque me enfocaba mucho más en el trabajo que tenía que hacer. No mirar tiempos, no compararme con los demás, no hacer estrategias, sino largar y kilometro a kilómetro dar el cien por ciento. Estaba en paz conmigo mismo porque daba lo que podía. Esa fue mi mentalidad todo el Dakar. Inclusive cuando pasaron cosas malas porque en 15 días no es que me salió todo bien, hay días que me fue muy mal y pude darlo vuelta rápido siempre manteniendo esa fe y creencia de que las cosas se iban a alinear", aseguró.
En su camino para alcanzar este presente, Benavides valoriza lo importante que fue la llegada del Rally Dakar a la Argentina, entre 2009 y 2018. "Dejó una huella muy grande. Gracias a eso yo también estoy acá", sostuvo el piloto. En los últimos años en los que el Rally se realizó en nuestro país, su hermano Kevin Benavides, fue fichado por un equipo oficial. Y tiempo después, Luciano aprovechó esa puerta que se abrió para ganarse su lugar. "Tuvimos ese empujoncito por el auge que había en Argentina y que sigue habiendo. Ojalá que tenga un poco más de repercusión. Creo que una serie ayudaría muchísimo, como pasó con la Fórmula 1", dijo haciendo referencia a "Drive to Survive", la exitosa serie de Netflix que cuenta los entretelones de la máxima categoría del automovilismo.
-Aún cuando al deporte le falta difusión y apoyo, siempre hay un argentino peleando por el título o por subirse al podio. ¿Por qué se da eso?
-Los argentinos tenemos una mentalidad diferente. Tenemos una pasión que en todos los deportes se ve. Estamos hechos de otra madera, acostumbrados a sufrir, pasar momentos más difíciles y darle para adelante. Creo que esa es la parte que nos hace diferenciarnos de los demás y por eso siempre hay un argentino en todos lados. Creo que en muchos deportes y disciplinas nos diferenciamos por la pasión y la garra que tenemos hasta lo último.
Uno de los fanáticos que estuvo pendiente del andar de Luciano por Arabia fue Franco Colapinto, quien se tomó el tiempo para felicitar al campeón de las motos. "Con Franco intercambiamos mensajes. Lo conozco, compartimos psicólgo y me siguió bastante toda la carrera porque él hace muchos años que trabaja y sabe lo que es el Dakar, sabe lo que es la parte mental y todo lo que significa en el alto rendimiento. Me dijo que le gustó mucho como estuve mentalmente y que lo disfrute, estaba muy contento. Lo invité a los festejos pero no va a poder estar porque ya está a full preparando su temporada. Así que le deseo lo mejor para su año. Es un crack Franco también", reveló.
"Por como se dio ese final y la lesión que traía, siento que dejé un ejemplo de que se puede. Cuando uno cree, va para adelante con convicción y por las ganas que le pone a las cosas, se puede. Es un mensaje muy lindo que queda de este Dakar", cierra Luciano Benavides, con la felicidad indescriptible de haber cumplido su sueño.