Los Pericos y Cosquín Rock comparten una historia que viene de lejos. Así lo expresó Juanchi Baleirón, quien recordó que el vínculo con el festival se remonta incluso antes de su creación, a partir de la relación personal con José Palazzo desde los años 90.
“Lo conocemos desde que era músico. Tenemos una relación personal muy linda, más allá de que hoy sea productor”, contó el guitarrista, quien además recordó haberle producido un disco a Palazzo y a su banda Rush and Roll.
A lo largo de los años, Los Pericos fueron protagonistas de distintos momentos clave del festival. Entre ellos, una recordada edición en la que tocaron tres noches consecutivas en la carpa, celebrando sus 30 años de carrera con invitados de lujo como Ciro y Juanse.
Un festival federal y democrático
Para Baleirón, Cosquín Rock es mucho más que un evento musical. Es un símbolo.
“Es un festival de bandera. Es nuestro, es federal, democrático y abierto”, definió.
En ese sentido, destacó la diversidad del público que convive en el predio: desde quienes llegan en avión y se hospedan en hoteles, hasta quienes viajan en carpa, haciendo dedo, desde distintos puntos del país.
“Podés tener al lado a alguien que vino desde Jujuy o Chubut. Es equidistante para todos. No todo es Buenos Aires”, remarcó. Por eso, no dudó en afirmar que se trata del “gran festival argentino de rock y pop”.
El público, el motor para volver
Con casi 40 años de trayectoria, Los Pericos siguen eligiendo los festivales como espacio central para presentarse. ¿El motivo? El público.
“Más que nada, el público. El colágeno”, dijo entre risas. Y explicó que los festivales permiten encontrarse con nuevas generaciones que, aun sin ser fans declarados, conocen y cantan las canciones.
“Tocar ante un público amplio te renueva. Es como renovar el carnet de artista vigente”, aseguró. Para la banda, esa mezcla etaria y estilística es clave para mantenerse activa y conectada con nuevas audiencias.
Giras, lanzamientos y el camino a los 40 años
De cara a lo que viene, Juanchi adelantó que la segunda mitad del año estará marcada por una intensa agenda de shows. Habrá giras por el exterior y también por el interior del país, acompañadas por lanzamientos y distintas acciones especiales.
“La idea es ir calentando motores para entrar de lleno en los 40 años hacia fin de año”, explicó, dejando en claro que la celebración será progresiva y con mucha actividad en vivo.
El balance de un 2025 “raro”
Al hacer un repaso del último año, Baleirón fue sincero. “Fue un año raro. Estuvo bien, hicimos de todo, pero fue raro en general”, señaló.
Sin dramatizar, sostuvo que la banda quedó conforme, aunque con la sensación de que la intensidad puede ser aún mayor. “Arrancamos este año con todo”, afirmó, con la expectativa puesta en una etapa de mayor energía y movimiento.
Con casi cuatro décadas de historia, Los Pericos siguen apostando al escenario, a los festivales y al encuentro con el público como motor principal. Y Cosquín Rock, una vez más, aparece como un punto de encuentro clave en ese recorrido.