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Tras pasar 448 días preso en Venezuela, Nahuel Gallo demandó al gobierno de Nicolás Maduro

El gendarme argentino se presentó como querellante ante la Justicia Federal para impulsar la causa por crímenes de lesa humanidad contra el chavismo. Apunta directamente contra Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y otros funcionarios.

Tras pasar 448 días preso en Venezuela, Nahuel Gallo demandó al gobierno de Nicolás Maduro

El gendarme argentino Nahuel Gallo, que permaneció 448 días detenido en Venezuela, decidió avanzar judicialmente contra el gobierno chavista y se presentó como querellante en la causa que tramita en la Justicia Federal argentina contra Nicolás Maduro y otros altos funcionarios por presuntos crímenes de lesa humanidad.

“Sobreviví 448 días de secuestro en Venezuela. Hoy doy un paso para que haya justicia”, escribió Gallo en sus redes sociales al anunciar la decisión. El objetivo de su presentación es ser reconocido formalmente como víctima dentro del expediente y participar activamente del proceso judicial.

La causa incluye como principales imputados a Maduro, actualmente detenido en Estados Unidos tras su captura en 2025, a Diosdado Cabello y a otros treinta funcionarios entre militares y agentes de inteligencia. La investigación se basa en el principio de jurisdicción universal, que permite a la Argentina intervenir en delitos considerados de lesa humanidad aunque hayan ocurrido fuera del país.

Gallo, de 34 años, había sido detenido el 8 de diciembre de 2024 cuando ingresó a Venezuela desde Colombia por el Puente Internacional Simón Bolívar para visitar a su pareja, María Alexandra Gómez García, y a su hijo. Aunque tenía toda la documentación migratoria aprobada, fue arrestado por el gobierno venezolano y acusado de supuestas “actividades terroristas”, sin garantías claras sobre su situación judicial.

Durante más de un año permaneció incomunicado y su familia denunció desaparición forzada y detención arbitraria. Organismos internacionales como la CIDH y la OEA intervinieron en el caso, mientras abogados internacionales impulsaron medidas cautelares y reclamos diplomáticos para exigir su liberación.

Su liberación finalmente se concretó el 1° de marzo de 2026. Gallo regresó a la Argentina en un vuelo privado y fue recibido en Ezeiza por su esposa, su hijo, funcionarios nacionales y Patricia Bullrich. Su regreso tuvo fuerte repercusión política y diplomática.

Ahora, con esta presentación judicial, el gendarme busca que su caso no quede impune y se transforme en una pieza central dentro de la investigación contra el chavismo. “No voy a quedarme callado. Por mí, por mi familia y por todos los que han sufrido este horror”, expresó, en una causa que podría tener fuerte impacto internacional.