Máximo Kirchner fue sometido este viernes a una cirugía programada en Río Gallegos, la ciudad donde nació, tras haber postergado el procedimiento en varias oportunidades.
A través de un posteo en redes, el diputado nacional confirmó que la intervención no compromete su estado de salud y hasta bromeó sobre su recuperación, asegurando que espera estar en su casa el domingo para ver el partido de Racing.
El foco de su mensaje estuvo puesto en la ausencia de su madre, Cristina Fernández de Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria. Máximo reveló que, aunque ella quiso viajar para acompañarlo, él le pidió "especialmente que no lo haga" para evitar que deba solicitar autorizaciones a la Justicia.
"No quiero que les pida nada a los que la someten a una prisión domiciliaria irregular por presión de quienes hoy saquean la Argentina convirtiendo al poder ejecutivo, legislativo y judicial (si, leen bien, así en minúscula) en meros instrumentos al servicio del poder económico. A Ella no le conceden permisos ni autorizan salidas como lo hace este mismo poder judicial con más de la mitad de los condenados por delitos de lesa humanidad o narcotráfico. Le reservan persecución y restricciones", dijo.
Y agregó: "Ella no merece el show que montarían con su traslado si le concedieran el permiso. Pero tampoco millones de argentinos y argentinas merecen esta realidad agobiante e injusta, una consecuencia previsible de las políticas impulsadas por este gobierno y de quienes contribuyeron a convertir esas ideas en sentido común".