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Argentina avanza en su salida de la OMS en medio de nuevas alertas sanitarias globales

El gobierno de Javier Milei profundiza el proceso para abandonar la Organización Mundial de la Salud mientras crecen las advertencias internacionales por brotes epidemiológicos y enfermedades emergentes. 

Argentina avanza en su salida de la OMS en medio de nuevas alertas sanitarias globales

El gobierno argentino continúa avanzando en el proceso de retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una medida impulsada por el presidente Javier Milei que vuelve a generar debate en medio de nuevas alertas sanitarias internacionales y advertencias por posibles brotes epidemiológicos.

La decisión había sido anticipada meses atrás por la administración libertaria, que cuestiona el funcionamiento del organismo internacional y sostiene que las políticas sanitarias deben quedar exclusivamente bajo soberanía de cada país. Desde la Casa Rosada también criticaron el rol que tuvo la OMS durante la pandemia de COVID-19.

En paralelo, la OMS emitió recientemente nuevas advertencias sobre el crecimiento de enfermedades infecciosas en distintas regiones del mundo, incluyendo brotes de dengue, gripe aviar, hantavirus y virus respiratorios que mantienen en alerta a sistemas sanitarios internacionales.

El posible alejamiento argentino genera preocupación en sectores científicos, universidades y asociaciones médicas, que advierten sobre el impacto que podría tener la salida del país de redes internacionales de vigilancia epidemiológica, cooperación técnica y acceso a información sanitaria global.

Además, el ingreso en 1948, fue por ley y la salida por lo tanto requiere de una ley. Dentro de la Cancillería presionaron para revocar un dictamen legal que sostenía que sólo el Congreso podía resolver el egreso del país de ese organismo.

Especialistas señalan además que la OMS cumple un rol clave en la coordinación internacional frente a pandemias, campañas de vacunación y distribución de medicamentos esenciales. También remarcan que Argentina participa históricamente de programas regionales impulsados junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Desde el oficialismo, sin embargo, sostienen que abandonar la OMS no implica romper vínculos sanitarios internacionales ni dejar de colaborar con otros países. Funcionarios cercanos al presidente aseguran que la medida apunta a “recuperar autonomía” y reducir compromisos con organismos multilaterales.

La discusión también se da en un contexto de fuerte ajuste presupuestario en áreas de salud pública, ciencia e investigación. Diversos gremios y entidades médicas vienen denunciando recortes en hospitales nacionales, programas sanitarios y financiamiento científico.

Aunque el proceso de salida todavía requiere pasos administrativos y diplomáticos, el posicionamiento argentino ya comenzó a generar repercusiones internacionales. Distintos analistas advierten que el país podría quedar aislado de espacios estratégicos de cooperación sanitaria en un escenario global marcado por amenazas epidemiológicas cada vez más frecuentes.