El riesgo país perforaba este jueves el piso de los 450 puntos básicos y caía a niveles mínimos en ocho años, luego de que la agencia de servicios financieros Standard & Poor's elevara la calificación crediticia de Argentina de CCC+ a B-.
El índice elaborado por JP Morgan retrocedía un 11% hasta los 447 puntos básicos, el nivel más bajo desde mayo de 2018.
"La mejora obedece a fundamentos macroeconómicos: superávit fiscal, orden monetario, acumulación de reservas, superávit comercial, saneamiento del balance del BCRA, baja de los ratios deuda a PIB, programa financiero de dólares prefinanciado y extensión de duration en la curva de pesos", explicó el secretario de Finanzas, Federico Furiase.
Semanas atrás había tomado la misma decisión Fitch y se espera que Moody’s haga una evaluación similar en julio.
Y agregó que esta mejora "le abre las puertas a un universo de inversores para posicionarse en activos argentinos y refuerza el flujo de capital a tasas más bajas hacia activos de nuestro país, potenciando al mismo tiempo la canalización del ahorro hacia la inversión".
Qué es el riesgo país
El riesgo país es un indicador económico que mide la sobretasa que debe pagar un Estado por encima del rendimiento de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, considerados el activo financiero libre de riesgo a nivel global. Calculado en puntos básicos, cada 100 unidades equivalen a un 1% adicional de interés; este índice funciona como un termómetro de la confianza del mercado internacional respecto a la capacidad de pago y la estabilidad macroeconómica de una nación, impactando de manera directa en el costo del financiamiento para el sector público y privado.
Desde principios de año, la evolución de este indicador para la Argentina reflejó una marcada volatilidad a la baja, con un proceso de compresión de tasas que le permitió perforar la línea de los 500 puntos en las primeras semanas de enero. Tras una corrección al alza que lo mantuvo oscilando por encima de ese umbral durante febrero, marzo y abril, la tendencia bajista se reanudó hacia el cierre de mayo, apuntalada por la mejora en las calificaciones crediticias internacionales, el incremento en el nivel de reservas del Banco Central y las proyecciones de desaceleración inflacionaria.
La última vez que el indicador había alcanzado estos niveles fue en mayo de 2018, bajo la presidencia de Mauricio Macri, justo antes de que una corrida cambiaria desatara una crisis económica que desembocó en el pedido de un préstamo de 57.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional.
Durante la gestión de Javier Milei, el riesgo país tocó su piso el 28 de enero de este año, cuando se ubicó en 484 puntos básicos.