En un contexto de fuerte crisis económica y escasez de divisas, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció un paquete de reformas orientado a flexibilizar sectores estratégicos como el turismo, el comercio exterior, la inversión extranjera y la producción agropecuaria.
Durante una exposición realizada ante medios locales, el mandatario sostuvo que la isla debe adaptarse a las nuevas condiciones económicas y avanzar hacia un modelo con menos trabas burocráticas y mayor autonomía para empresas estatales, gobiernos locales y actores privados. "Son tiempos en que hay que cambiar y el país no puede seguir funcionando igual", afirmó.
Entre las medidas más relevantes figura la apertura del sector turístico a nuevas formas de gestión y a otros participantes económicos, con el objetivo de revitalizar una actividad golpeada por la caída de visitantes y la salida de cadenas hoteleras internacionales. También adelantó cambios en el comercio exterior, entre ellos la eliminación progresiva de las empresas estatales importadoras que hoy actúan como intermediarias obligatorias. Además, prometió mayores facultades para las compañías públicas en materia de salarios, inversiones, asociaciones comerciales y acceso al mercado cambiario.
Por otro lado, según explicó, los productores agropecuarios podrán comprar insumos de manera directa, asociarse con distintos actores económicos y operar con menos restricciones administrativas. Otro de los ejes del plan será la promoción de la inversión extranjera, incluyendo la participación de cubanos radicados en el exterior, quienes accederán a condiciones similares a las de los residentes en la isla para desarrollar proyectos productivos.
Por último, el Gobierno ratificó su intención de avanzar hacia un esquema de subsidios focalizados, reduciendo gradualmente las ayudas generalizadas a productos para concentrar la asistencia en los sectores más vulnerables. El anuncio llega en un momento especialmente delicado para Cuba, cuya economía acumula años de contracción, inflación y dificultades de abastecimiento, agravadas recientemente por nuevas sanciones impulsadas por la administración del presidente estadounidense Donald Trump.