En la previa de una nueva sesión en la Cámara de Senadores, el Gobierno nacional se muestra confiado en que no avanzará el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, impulsado por el PRO para que brinde explicaciones sobre el incremento de su patrimonio.
La iniciativa fue anticipada por el presidente del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling, quien anunció que solicitará que el funcionario concurra al Congreso el próximo 2 de julio. Sin embargo, en la Casa Rosada consideran que la oposición no conseguirá los dos tercios de los votos necesarios para habilitar el tratamiento sobre tablas.
"No tienen los votos y no los van a conseguir", aseguró una fuente de la mesa política del oficialismo a Noticias Argentinas.
El oficialismo confía en bloquear la iniciativa
Según estiman en el Gobierno, La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y el respaldo de al menos cuatro legisladores radicales, dos representantes misioneros y un integrante de Provincia Unidos, números que le permitirían frenar sin inconvenientes el avance del pedido opositor.
De esta manera, el oficialismo descarta que la convocatoria a Adorni prospere en el recinto y apuesta a mantener el control de la agenda parlamentaria en una semana clave para la gestión libertaria.
Optimismo por la Ley de Propiedad Privada
En paralelo, el Ejecutivo se muestra optimista respecto al tratamiento de la denominada Ley de Propiedad Privada, una iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El proyecto había generado controversias dentro del propio oficialismo luego de la postergación de su debate original, aunque ahora en la Casa Rosada creen contar con los respaldos suficientes para lograr su aprobación.
"Debería salir porque tenemos los votos", sostuvo un funcionario encargado del conteo parlamentario que realiza el Gobierno.
Tensión entre Adorni y Patricia Bullrich
En los últimos días también volvieron a quedar expuestas diferencias dentro del oficialismo a raíz de la situación de Adorni.
La polémica surgió después de que la senadora Patricia Bullrich anunciara la suspensión del informe de gestión que el jefe de Gabinete debía presentar el 2 de julio ante el Senado. Minutos más tarde, el propio Adorni aseguró públicamente que estaba dispuesto a asistir a la Cámara alta, desmintiendo en los hechos la información difundida por la legisladora.
Desde el entorno de Bullrich interpretaron el mensaje como un intento de despegarse de la decisión. "Quiso sacar el tema de la agenda, pero con gente así no se puede", señalaron cerca de la senadora.
No obstante, en el Gobierno buscaron minimizar el episodio y negaron que existiera un enfrentamiento entre ambos dirigentes.
"No fue contra Patricia ni contra nadie. No quería quedar como un cagón y como el autor de la movida", explicaron desde el entorno de Adorni para justificar la publicación realizada en la red social X.