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Espectáculos

Teatro Ciego con Facundo Bogarin: el detrás de escena de un espectáculo único en el mundo

La compañía presentó su cartelera para las vacaciones de invierno, con un evento para toda la familia. Filo.News habló con su director sobre su relación con el arte, la falta de accesibilidad y la innovación de la propuesta. 

Teatro Ciego con Facundo Bogarin: el detrás de escena de un espectáculo único en el mundo

El mayor temor de un niño es la oscuridad, en parte por su imaginación. El crear monstruos mentales que en realidad no existen. También es un miedo de la adultez, muchas películas de terror lo usan como su instrumento principal. Ahora, ¿qué pasa cuando lo que creemos que representa cambia? Facundo Bogarin, actor, músico y director de Teatro Ciego, nos explica el fenómeno teatral en una entrevista que atraviesa su pasado, presente y deseos a futuro.

“Somos conscientes de que trabajamos en la oscuridad y que tiene una mala prensa, todo lo malo está asociado a lo oscuro, quizás nuestro primer desafío es cambiar ese paradigma para que la gente se anime y venga”, expresa durante la charla telefónica.

Bogarin dirige la compañía “Teatro Ciego”, que nació en Córdoba en 1991 pero se aplicó formalmente 17 años después. La propuesta cuenta historias en absoluta oscuridad, el espectador se orienta por el sonido, los aromas, el espacio y la guía del equipo.

Según el artista, los espectáculos “ofrecen una forma distinta de vivir una obra de teatro”, ya que “son en tinieblas totales durante todo el show”. Aun así, las propuestas infantiles “ invitan a jugar, participar y entender que ahí no hay nada más que el desconocimiento”.

“En todos los shows infantiles se entra con luz y gradualmente se va hacia la oscuridad. Una vez que están en la obra se dan cuenta de que pueden pasar cosas distintas”, relata sobre la experiencia.

La compañía teatral, única en su tipo en el mundo, ofrece cuatro propuestas variadas para las vacaciones de invierno: “Chakras infancias”, pensada para descubrir
la meditación, "El club de los sentidos", una propuesta de carácter interactivo, y “La canción del abuelo", una experiencia sensorial e intergeneracional, y “Mi amiga la oscuridad”.


 

¿Quién es Facundo Bogarin?: "División Palermo", banda musical, y teatro


La creación y la expresión van de la mano, Facundo sabe mucho de esto. Antes de perder la visión en su adolescencia el dibujo era una pasión, tras su diagnóstico la música fue su consuelo para dejar paso a la actuación y al teatro. ¿El arte es un motor?

- En varias entrevistas hablaste sobre tu conexión con el arte y me gustaría hacer hincapié en qué significa para vos todo lo que son las ramas artísticas y cómo te ayudaron a afrontar la vida.

- "Es parte esencial de lo que soy hoy en día. Cumple un rol muy importante, tengo la suerte de que sea mi trabajo. Que sea teatro, para mí que no veo, es aplicar toda mi expertise en los otros sentidos al mundo artístico. En el teatro tengo un espacio de expresión donde puedo explotar mi particularidad".

El actor remarcó que la experiencia en Teatro Ciego deja un “atractivo muy poderoso y distinto”. “Ahí está lo lindo del teatro, a cada persona le puede hacer un clic en otra cosa. Es una experiencia, si vienen cuatro personas cada una va a llevarse una versión propia”.

Toda obra artística te tiene que dejar algo.

Facundo participó en la Serie “División Palermo” con el personaje de Edgardo Torres, un ciudadano ciego que es parte de una guardia urbana inclusiva, que busca mejorar la imagen de las fuerzas de seguridad.

- Sobre "División Palermo", comentas que no cae en el cliché del ciego. ¿Cuáles crees que son los prejuicios que siguen hoy en día respecto a una persona ciega?

- "Desde la serie y 'Ciegologia' (N. de la A.: proyecto personal de videos educando a la comunidad sobre cuestiones de una persona ciega) me voy dando cuenta que lo bueno es entender que todas las personas somos distintas y somos mucho más que una condición. Soy ciego, mi personaje de 'División Palermo' es ciego, pero no es igual a todos los ciegos, lo único que tienen en común es que no ven.

Las personas somos un cúmulo de cosas que nos hacen ser, que se estandarice a todos por una particularidad es raro. Debe pasar con las otras minorías, somos todos distintos y está bueno bancar eso, entenderlo, aceptarlo y reforzarlo o ayudarlo. Que mi ceguera encuentre un espacio de expresión para explotar la capacidad en el teatro me parece genial, estaría bueno que todas las personas encuentren un lugar en donde explotar su particularidad".

“Ciegologia” y accesibilidad: preguntas molestas y los peligros del día a día


Además de su trabajo como actor y director teatral, Facundo también maneja una cuenta en redes sociales junto a su pareja Erika Veliz. Ambos buscan responder, a través de videos, preguntas frecuentes sobre la vida de personas con ceguera.

- ¿Qué tipo de preguntas que suele hacer la gente te molestan?

- "Me molestan las formas, no en sí la pregunta y eso que me preguntan cualquier cosa. Prefiero que me hagan las preguntas a que no me las hagan. Si tenés una duda, charlemos. No son tanto las preguntas que sí, sino las que no. Voy por la calle con el bastón y un nene le dice a la mamá '¿por qué ese señor tiene eso?' y le responde 'Cállate'. Déjelo que pregunte, no es malo. A lo sumo le explico. Las preguntas no me molestan, a veces me molesta cuando se reprime la pregunta".

- Por ahí la gente puede llegar a pensar que a una persona ciega puede molestarle que le pregunten.

- "Más incómoda si lo convertiste en un tabú".

- Si bien en tu caso la ceguera vino hace tiempo, ¿qué te hubiera 
gustado que fuera más accesible para que te pudieras adaptar? ¿Hoy en día faltan cosas?

- "Salir a la calle sin ver es un desafío. Desde pasar por una obra y chocarte un andamio o algo mal señalizado, una moto mal estacionada, o cruzar una avenida. Son cosas que tienen su riesgo y que cada tanto puede salir mal. Saliendo de la utopía de la ciudad perfecta con todo adaptado y señalizado, para mí lo mejor son los vínculos entre las personas. El perder el temor a acercarse a ofrecer ayuda o preguntar si precisás algo, sea ciego o no.

Sería más fácil desde la educación, en las escuelas tener charlas. Acercarnos a lo 'diferente' y naturalizar las diferencias entre las personas. Me parece que hacen falta un montón de cosas para poder moverse con libertad, pero es mucho más difícil que una persona se acerque a darte una mano".

- ¿Por qué crees que surgen estos miedos a acercarse y ofrecer ayuda?

- "A las personas no les gusta vincularse entre sí o están muy en la suya, iban pensando en sus cosas y no se dan cuenta. Quizás estamos muy apurados, quemados por el ritmo de la vida, las demandas del mundo, y se nos pasan cosas por alto. Nos falta un toque más de humanidad, de vínculo entre la gente, de escuchar, frenar, y corrernos de nuestros prejuicios y formas de ver el mundo".

Teatro Ciego: de Argentina al mundo con una propuesta innovadora


La técnica que se presenta en cada espectáculo se aplicó por primera vez de manera formal el 4 de julio de 2008. A 18 años de su estreno, la sede de Palermo ofrece cuatro espectáculos pensados para toda la familia, con una duración de 50 minutos.


- ¿Cómo vivís cada estreno y lanzamiento?

- "A diferencia de lo audiovisual, el teatro está vivo. Podés ajustar cosas constantemente. En el teatro me parece súper lindo eso, pensándolo desde la dirección, dirijo hace mucho tiempo. Al principio me volvía loco, me desesperaba no estar en escena y verlo desde afuera. Ahora ya aprendí a ubicar y disfrutar de los dos roles".

- La compañía fue a varios festivales y teatros del exterior. ¿Me podrías contar cómo vivieron ustedes esa experiencia? Estuvieron en España, México, Nueva York...

- "Tuvimos la suerte por esto que hacemos, que no se hace en otros lados. Sí se hacen cosas en la oscuridad, pero no como trabajamos nosotros. Todo lo sensorial. Fuimos a toda Argentina, a todos los países limítrofes, a México, a Dominicana, a España, a Nueva York. Fue muy lindo representar la cultura de tu país tan lejos y ver cómo impacta en la gente. Llevar algo que acá es de alto impacto y afuera recibir esos halagos, esos agradecimientos.

Quizás un niño sale y te dice 'ya no le tengo más miedo a la oscuridad', a diez mil kilómetros de tu casa todo se hace un poco más grande. Significa aún más".

- ¿Cómo surgió la idea de estas propuestas?

- "Hace mucho que hacemos espectáculos en completa oscuridad, con todo lo que implica privar al público del sentido de la vista y estimular los otros sentidos. Hace como diez años que teníamos 'Mi amiga la oscuridad', un espectáculo infantil que invita a los chicos a que le pierdan el miedo a la oscuridad y a jugar, a que descubran su imaginación. Este año nos juntamos a pensar en shows nuevos. La idea era estrenar uno, pero fueron surgiendo ideas, no quisimos desperdiciar ninguna: todas tenían un potencial particular".



- ¿Cómo fue preparar en conjunto y al mismo tiempo todas?

- "Venimos trabajando en esto desde principio de año. Hay una primera instancia de guión, una vez que está me toca a mí y a Erika Veliz, que somos los directores. Desarmamos la idea para pasarla del papel a la sala. Ahí se empieza a trabajar con los actores y con los ingenieros de sonido, nuestra sala tiene parlantes por todos lados. Se hace un desglose de cada escena, se suma cada escenario y ambiente, el aroma que podría tener. Eso lo hace la gente del laboratorio, los perfumistas, que nos preparan cada fragancia. En el medio está el ensayo con los actores, que trabajan con antifaces".

- ¿Cuál de las obras te representa?

- "La que más me gusta es 'La canción del abuelo', es muy tierna. Tiene juego, música. Hoy, en todo el proceso, es la que más cariño le tengo".


- Habla sobre la familia, que para vos es un pilar muy importante.

- "Mi familia me ayudó y me apoyó mucho siempre en todo. Que la obra hable de eso me pegó, es muy tierna. Los espectáculos de teatro infantiles son para toda la familia, con 'La canción del abuelo' puedo ir con mi sobrino, con mi hermano o puede ir mi mamá o mi tío. Todos la van a pasar bien y a disfrutar desde su lugar".

- ¿Qué te gustaría provocar en la gente con las obras?

- "Me gustaría provocar algo, qué ya depende de la persona y de su experiencia. Toda pieza artística tiene que generar algo, desde un pensamiento o bailar. Te cae una ficha, un cambio de hábito, te hace reflexionar, te deja un mensaje. Una obra de teatro por ahí te hace pasarla bien o te deja pensando en algo.

Es medio ambicioso pensar en qué quiero generar en la gente, porque eso depende mucho de cada persona. Me gusta que todo lo que hago repercuta de alguna manera en la gente y espero que eso pase siempre".

- ¿Qué ideas podríamos llegar a ver en un futuro? ¿Tenés algunas otras obras pensadas?

- "Hay algunas cosas en el borrador de las ideas. Me gustaría hacer algo de ciencia ficción en teatro".



En un mundo de hiperconexión, el entrar a una sala a oscuras y sin poder usar el celular puede parecer un ejercicio de detox. Lo interesante es que permite, según Facundo, “cambiar un poco el chip de cómo venimos y darnos cuenta que nuestra percepción abarca todos los sentidos”. “Al no tener el sentido de la vista, uno valora y redescubre a los otros”, comentó.

“La gente se basa mucho en lo que se ve y cuando deja de ver siente que pierde el control. Todo lo que no estás viendo, por una cuestión de instinto, la imaginación lo forma. La gente que ve tiene la necesidad de ver, incluso cuando no ve. Por eso, nuestra propuesta se completa con la imaginación del espectador”, relató.

Teatro Ciego
Duración: 50 minutos.
Edades: recomendadas a partir de los 4 años ¡Para toda la familia!
Lugar: Teatro Ciego, Borges 1974, Palermo, CABA.
Entradas: Venta online en Entrada Uno y boletería presencial
 

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