Una masiva movilización convocada por la CGT, ambas CTA, la UTEP y diversas agrupaciones frente al Congreso de la Nación terminó con una severa jornada de represión policial, en simultáneo con el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el recinto.
La protesta, que se inició al mediodía bajo el lema "La tierra no se vende, no se quema, no se desaloja", se desarrolló de forma pacífica hasta pasadas las 17. En ese momento, las fuerzas de seguridad, que desplegaron más de 820 efectivos de Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de la Ciudad, activaron el protocolo antipiquetes e iniciaron el repliegue de los manifestantes mediante el uso de camiones hidrantes, gas pimienta, gases lacrimógenos y balas de goma, empujando la desconcentración hasta la Avenida 9 de Julio.
El operativo dejó un saldo de 12 personas arrestadas. Tres fueron concretadas por la Policía Federal bajo la carátula de atentado y resistencia a la autoridad, y nueve realizadas por la fuerza porteña.
Entre los heridos de mayor gravedad se encuentra una fotoperiodista que recibió un fuerte golpe en la cabeza que le provocó sangrado en los oídos; tras ser asistida en el lugar por la médica Mirta Romero, fue derivada de urgencia al Hospital Argerich. Por parte de las fuerzas de seguridad, cinco efectivos sufrieron contusiones y fueron internados en el Hospital Churruca.
El despliegue de las fuerzas alteró la circulación en el perímetro delimitado por las avenidas Belgrano, Corrientes, Jujuy y 9 de Julio, lo que obligó al desvío de 22 líneas de colectivos y al cierre de la estación Congreso de la Línea A de subte. La jornada de reclamo se replicó de manera simultánea en las principales provincias del país, con marchas en ciudades como La Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza y Salta.