El INDEC dará a conocer este jueves a las 16 el dato de inflación de julio. El mercado seguirá de cerca el IPC tras la sorprendente aceleración de los precios en CABA (+2,9%) y por la posibilidad de que la variación pueda superar nuevamente la barrera psicológica del 2%. Los analistas ponen el foco en los alimentos.
Las estimaciones privadas se concentran alrededor del 2%, como esel caso del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central. Aunque el grupo de analistas con mayor precisión en sus pronósticos, conocido como Top 10, estimó un avance del 1,9%.
En la previa del dato oficial, el ministro de Economía, Luis Caputo, también anticipó un rango de entre 1,9% y 2,3%. "Da entre 1,9 y 2,3 por ciento: estará más o menos por ahí, seguramente", sostuvo durante una presentación en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
El funcionario volvió a defender la estrategia económica del Gobierno y aseguró que "seguimos profundizando el proceso de desinflación". Según planteó, la combinación de política fiscal y monetaria permitirá que la Argentina "inevitablemente" converja hacia una inflación internacional.
El resultado de la inflación está bajo la lupa tras el 1,9% registrado en junio, cuando el IPC nacional perforó el 2% por primera vez en diez meses. En el primer semestre, acumuló una suba de 16,8% y de 33,5% en la comparación interanual.
El dato de CABA encendió una alerta
Uno de los principales factores que generó cautela entre los analistas fue la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que aceleró con fuerza en julio y pasó del 1,8% al 2,9%.
Sin embargo, ese resultado no necesariamente anticipa una suba de la misma magnitud en el índice nacional. La diferencia está, principalmente, en la composición y las ponderaciones de las canastas utilizadas para calcular ambos indicadores.
En CABA, los bienes aumentaron 1,4%, mientras que los servicios avanzaron 3,8%. Además, los precios estacionales tuvieron un salto del 10,9%, los regulados subieron 3% y la inflación núcleo llegó al 2,2%.
El fuerte incremento de los estacionales estuvo relacionado con las vacaciones de invierno. Los hoteles aumentaron 29,1%, los paquetes turísticos 26% y los pasajes aéreos 21,7%.
Estos rubros tienen una incidencia mayor dentro del índice porteño que en el IPC nacional. Por eso, su impacto sobre el dato que publicará el INDEC sería más acotado.
Un análisis de PXQ estimó que, si las variaciones registradas en CABA para alquileres, alojamiento, paquetes turísticos y transporte aéreo se trasladaran al índice nacional, las diferentes ponderaciones permitirían que el IPC argentino fuera aproximadamente 0,9 puntos porcentuales menor.
Alimentos, el rubro que puede definir el resultado
Los alimentos y bebidas no alcohólicas, que representan cerca del 30% de la canasta nacional del INDEC, serán determinantes. En junio aumentaron apenas 1,3%, su menor variación mensual desde junio de 2025, y contribuyeron a que el IPC general pudiera ubicarse por debajo del 2%.
En julio, en cambio, la inflación de alimentos en CABA fue del 1,9%, impulsada especialmente por verduras, tubérculos y legumbres, que registraron una suba del 9%.
De esta manera, el comportamiento de los alimentos puede marcar una diferencia significativa en el resultado final. Con una suba cercana al 1,3% a nivel nacional, el IPC podría ubicarse entre 1,8% y 2,1%, mientras que si el incremento fuera de alrededor del 1,6%, en cambio, el índice podría acercarse al 2,3%, según PxQ.