Casi 6 millones de personas registran atrasos en sus obligaciones financieras. En junio, los incumplimientos familiares dejaron de crecer por primera vez en un año y medio, aunque permanecen en niveles históricos.
Según el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la tasa de mora en créditos personales y saldos de tarjetas fue del 12,8% en junio, 0,1 puntos porcentuales menos que en mayo. La irregularidad del crédito total también bajó levemente y quedó en 7,6%.
Una de las herramientas que entrará en vigencia el lunes 31 de agosto es Cobros por Transferencia. El sistema permitirá que entidades financieras debiten una cuota pendiente desde una cuenta bancaria o billetera virtual, siempre que el cliente haya dado previamente su autorización.
El consentimiento podrá revocarse en cualquier momento y las cuotas deberán ser fijas, iguales y no superar el 30% de los ingresos. Además, el acreedor tendrá que avisar con un día de anticipación y podrá realizar un intento inicial de cobro y hasta dos reintentos, a las 48 y 96 horas.
La iniciativa recibió cuestionamientos de entidades financieras, que señalaron problemas en su implementación. Entre ellos, indicaron que el débito solo podrá efectuarse sobre la cuenta donde fue depositado el dinero y que no podrán sumarse intereses por eventuales demoras.
La segunda modificación amplía el código de descuento sobre el recibo de sueldo, que permite descontar directamente del salario las cuotas correspondientes. La herramienta fue incluida en el artículo 36 de la reforma laboral y su puesta en marcha dependerá de la reglamentación que termine de definir el BCRA.