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Milei y Kicillof se lanzan a la carrera presidencial mientras intentan eludir sus frentes internos

El presidente y el gobernador bonaerense deiagraman su armado de cara a las elecciones mientras sortean sus propias internas.

Milei y Kicillof se lanzan a la carrera presidencial mientras intentan eludir sus frentes internos

Números más, números menos, resta un año para el inicio de la campaña electoral para presidente. Pero los principales candidatos ya están sobre la mesa. Por el lado de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei se perfila para ir por la reelección y promete que si revalida el cargo, 2028 "será el mejor año económico de la historia de la Argentina". Un corrimiento de las expectativas que auguraban una inflación cero para agosto de este año. Del otro lado, Axel Kicillof, escindido del kirchnerismo y al frente de su espacio Movimiento Derecho al Futuro, comienza a armar su propuesta para competir por la primera magistratura.

Aun así, ambos competidores están inmersos en disputas internas que amenazan su liderazgo.

Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores del oficialimo, esgrime gestos cada vez más claros de distanciamiento de la Casa Rosada. Algunas pruebas: su reclamo al ex jefe de Gabinete Manuel Adorni para que ponga blanco sobre sobre negro en sus cuentas privadas; las críticas al desarrollo del plan económico para que la recuperación sea más tangible sobre los sectores más relegados y, la última, los cortocircuitos por los recortes en las prestaciones por discapacidad, un tema sensible con el que el oficialismo aún no da pie con bola. En este sentido, no llamó la atención su spot con la música de Lali -enemiga acérrima del mandatario-, al que la Casa Rosada intentó bajarle el tono.

Puertas adentro, intentan justificar a la ex líder del PRO. Lógico. Entienden que acumula un caudal de votos propios provenientes de los desencantados con Milei pero que, saben, no pueden perder porque podrían torcer la balanza en un eventual balotaje.

En la vereda opuseta, Kicillof encabeza su armado desde la provincia de Buenos Aires. Sin posibilidad de reelección, y mientras busca un sucesor en la sede de La Plata, el ex ministro de Economía intenta superar los cuestionamientos internos para construir una alternativa de unidad para enfrentar al mileísmo. Difícil. Desde el ala más radical, ligada a Cristina Kirchner, le piden gestos concretos hacia la ex mandataria, hoy condenada por corrupción e inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos por desviar la obra pública de Santa Cruz entre 2003 y 2015.

"Yo dije que cuenten conmigo para lo que haga falta en esta construcción, y vamos a seguir trabajando", dijo el gobernador. Por ahora, son sólo insinuaciones. Pero es claro que es el nombre puesto para competir contra Milei en los comicios del año próximo.

La pregunta central es: ¿le alcanzará al ex gobernador un armado al margen del kirchnerismo para pelearle la presidencia a Milei? ¿Deberá recurrir a aliados por fuera del kirchnerismo pero lo suficientemente alejados de la Casa Rosada?

Al mismo tiempo, al oficialismo le queda resto para acelerar una recuperación económica en momentos en que los ingresos y la falta de oportunidades laborales acorrala a los sectores más vulnerables, muchos de los cuales se volcaron a Milei, en 2023, en busca de una alternativa superadora a los últimos cuatro años de la gestión de Alberto Fernández.

Mientras se debate la reforma electoral, Bullrich presiona al oficialismo y el kirchnerismo intenta marcarle la cancha a Kicillof, los distintos espacios ya iniciaron el camino hacia octubre -o agosto, si es que las PASO se sostienen-. Falta prácticamente un año. En el calendario, 11 meses. En la realidad argentina, una eternidad.

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