[Desde Mar del Plata] Proponer políticas y medidas para construir una estabilidad a largo plazo es el eje central del 62° Coloquio de IDEA que se desarrolla en el Hotel Sheraton de Mar del Plata. Para ello, un panel analizó la experiencia de otros países que partieron de fuertes desequilibrios fiscales y monetarios y alcanzaron cierta normalidad económica. Ahora bien, ¿qué costos pagaron esas naciones y cómo marcha el proceso de estabilización que lleva adelante el Gobierno nacional según la mirada de los empresarios de IDEA reunidos en esta ciudad?
Como punto de partida, los países estables comparten cuatro condiciones: disciplina fiscal, reservas sólidas, acceso al crédito y previsibilidad cambiaria. Pero para lograr cumplir con esos requisitos -indispensables para alcanzar un desarrollo sostenible- se necesitan instituciones sólidas, una justicia eficaz e independiente y reglas de juego claras y sólidas que no oscilen como un péndulo según el gobierno de turno. Es decir, se necesitan consensos y no iniciar de cero cada vez que la administración de la Casa Rosada cambia de signo político
"Ningún país se desarrolla empezando de cero una y otra vez. Cuando el crecimiento se acumula, una economía puede crecer en una generación. Argentina debe salir de la lógica pendular, se necesita estabilidad para proyectarnos hacia adelante", afirmó Matías Surt, economista de Invecq.
En su exposición, el economista repasó ocho casos de países que atravesaron procesos de estabilización. Entendido como base fundamental para el desarrollo, la transición del desorden macroeconómico a la estabilidad conlleva fuertes costos. Y requiere, sobre todo, paciencia. Es que estos procesos demandan, en promedio, entre 6 y 20 años de políticas sostenidas.
"Hay costos de la transición. Son transitorios, no permanentes. Tanto en materia de tasa de crecimiento, arrancan con fase recesiva pero que luego se corrige y la tasa es más alta que la que teníamos previa al proceso", explica Surt. El mismo comportamiento se observa en las tasas de desempleo, pobreza e inflación. Pero la lección central es que tras atravesar el rubicón, el aumento de estos indicadores no sólo se revierten, sino que se ubican por debajo del punto de partida.
El caso argentino y las reformas pendientes
Actualmente la Argentina atraviesa un período de crecimiento de la pobreza -según la última medición del INDEC, se ubica en 32,3% y afecta a más de 15 millones de personas-, desaceleración en el crecimiento de la economía y un estancamiento de la inflación en torno al 2%. "La economía argentina está en trayectoria de estabilización, pero no se graduó todavía", sintetizó el economista. Y uno de los obstáculos que la Argentina aún debe atravesar es el de la inflación.
"Estamos en la parte más difícil de la inflación para llegar a la tasa anual del 10%. A esto nos referimos cuando hablamos de paciencia, pero esto no habla de una falla del plan de estabilización. Quizás teníamos una expectativa demasiado alta", indicó.
La actividad es otro de los costos que pagan las economías que se sumergen en procesos de estabilización. Pero la lección es siempre la misma: inician con una recesión, pero luego alcanzan tasas de crecimiento superiores a las que experimentaban en el punto de partida. Según la mirada de Surt, la economía local atraviesa una fase de "pérdida de dinámica de crecimiento". En otras palabras, no cae, pero le cuesta recuperar el impulso.
Directamente ligado a esto se encuentra el empleo. Según la última medición del INDEC, este indicador saltó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y afecta a 1.8 millones de personas. El dato refleja un leve crecimiento con respecto al mismo período de 2025, sólo moderado por la absorción del sector informal, donde la cantidad de empleados y empleadas llega al 45%.
En línea con la mirada de los empresarios reunidos en esta ciudad, Surt respaldó las reformas macroeconómicas del Gobierno. Pero remarcó la necesidad de avanzar con una reforma previsional y tributaria. "Hay que dejar de discutir lo visible, la punta de la pirámide, y empezar a discutir el sistema previsional en profundidad: cuál es la edad de retiro; cuáles los regímenes especiales; el haber mínimo", planteó.
Volviendo al punto de partida, la paciencia es la primera -y quizás la más importante- lección que deben aprender -y es indispensable una sociedad dispuesta a soportar los costos que pagaron los países que atravesaron este camino hacia un desarrollo sostenido. En este contexto, deben confluir el consenso de la clase política y la determinación colectiva para pagar los costos que demanda este proceso.