Las pericias tecnológicas realizadas sobre el teléfono celular de Claudio Barrelier, detenido por el femicidio de Agostina Vega, revelaron la existencia de una fotografía tomada en 2024 que muestra a una mujer desnuda y maniatada. La imagen fue rescatada de la memoria caché del dispositivo por la fiscalía a cargo de Raúl Garzón, abriendo una investigación paralela para identificar a la víctima y establecer si el hallazgo confirma un historial de ataques de índole sexual.
A partir del análisis del dispositivo, la querella encabezada por la abogada Fernanda Alaniz identificó al menos seis presuntas víctimas vinculadas al imputado. La representación legal enfatizó que "no creo que haya descansado en ningún período", tras recopilar testimonios que incluyen un ataque contra una menor de 11 años cuando Barrelier tenía entre 18 y 19, además de denuncias sobre al menos tres episodios ocurridos en el mismo domicilio del barrio Cofico donde fue asesinada la adolescente de 14 años.
La controversia en torno a la prueba digital se focalizó en que el aparato móvil ya había sido incautado durante una causa tramitada en 2025 sin que se practicaran las pericias correspondientes. Frente a la omisión en el expediente anterior, la querella cuestionó que "en la investigación de 2025 este teléfono podría haber sido peritado y no se hizo. El fiscal Garzón recuperó la información que esta bestia había borrado. Este teléfono estaba secuestrado por la Justicia pero no se analizó".
Los cuestionamientos a las actuaciones previas remarcaron que el juzgamiento a tiempo de los antecedentes del acusado hubiera alterado el desenlace del caso principal, al considerar que "el femicidio de Agostina no empezó en mayo, esto se podría haber prevenido mucho antes encerrando a este pervertido y no se hizo". Según la investigación, la adolescente fue engañada para trasladarse en remís al inmueble de la calle Juan Del Campillo, donde sufrió abusos, fue asfixiada y descuartizada antes de que su cuerpo fuera hallado el 1° de junio en Ampliación Ferreyra.
En el marco de la instrucción, los investigadores buscan determinar si la fotografía corresponde a una joven que relató haber escapado atada del domicilio del sospechoso. En paralelo, la causa mantiene detenida a Marianela Palmero, última pareja de Barrelier, bajo la imputación de encubrimiento, mientras la fiscalía avanza con la recepción de nuevas declaraciones para dimensionar la totalidad de los hechos imputados.