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Salud

“Keto”: la verdad detrás de la dieta del momento

En qué consiste y qué es lo que tenés que saber si estás pensando seguir este plan de alimentación.

Mantener el peso alcanzado y seguir este tipo de dieta a largo plazo puede ser todo un desafío.

Mantener el peso alcanzado y seguir este tipo de dieta a largo plazo puede ser todo un desafío.

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Por: Revolución Saludable

La dieta “keto” o dieta cetogénica se popularizó en los últimos años por tratarse de un plan de alimentación que permite perder peso inicial en poco tiempo. Sin embargo, mantener el peso alcanzado y seguir este tipo de dieta a largo plazo puede ser todo un desafío.

La dieta cetogénica busca reducir el consumo de hidratos de carbono, que son la principal fuente de energía en un plan de alimentación equilibrado, reemplazándolos por un mayor consumo de grasas.

Cuando se utilizan las grasas como fuente de energía, se generan cuerpos cetónicos y uno de los efectos adversos que producen los cuerpos cetónicos es la diminución del apetito

Resumió el doctor Joaquín Tartaglione, quien agregó que, al ser un plan de alimentación tan desequilibrado es muy difícil de sostener en el tiempo.

En concordancia, la doctora Fiorella Tartaglione aclaró que si bien se ha visto que se obtienen muy buenos resultados, es sólo para ciertos pacientes y siempre debe realizarse bajo la “supervisión de un médico o nutricionista”.

Por su parte, el doctor Jorge Tartaglione apuntó que la dieta cetogénica guarda mucha similitud con la dieta paleolítica, que también es tendencia, pero destacó que:

Todas las dietas que prometen algo mágico no son buenas.

En ese sentido, advirtió que las dietas extremas -como es el caso de la dieta cetogénica por restringir al máximo los hidratos de carbono- tienen sus contraindicaciones:

No pueden ser llevadas a cabo por personas con alto riesgo, es decir pacientes cardíacos o que hayan sufrido un accidente cerebrovascular.

Además, mencionó que al eliminar los hidratos de carbono de la alimentación se pueden dar trastornos del ánimo, como sentimientos de desánimo y tristeza.

Como contrapartida, los médicos remarcaron la importancia de tener moderación al comer -controlando el tamaño de las porciones-, elegir alimentos saludables -con preponderacia de frutas y verduras-, y privilegiar el consumo de agua como fuente de hidratación, para evitar “vivir a dieta”.

Todo ello acompañado de algún tipo de actividad física que se adapte a las posibilidades de cada uno: desde caminar algunas cuadras hasta el trabajo hasta subir por escaleras en vez de por ascensor, la clave es evitar el sedentarismo. Los resultados pueden tardar un poco más en hacerse ver, pero seguramente será más fácil y saludable mantenerlos a largo plazo.

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