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Cine y Series

De "You" a "Ted Bundy": el peligro de romantizar al enemigo

¿Cuál es el peligro de "idealizar" al "malo" de las series o películas? ¿Qué hay detrás de ese fenómeno a nivel social y en las productoras? Filo.News dialogó con una psicóloga para conocer más detalles del tema.

Por: Micaela Robles

"You", la serie creada por Greg Berlanti y Sera Gamble, se convirtió en uno de los recientes éxitos de Netflix: según reveló la empresa de streaming, en su primera temporada cosechó más de 40 millones espectadores a nivel mundial. 

Por su parte, la película "Extremely Wicked, Shockingly Evil and Vile" y la serie "Conversations with a Killer: The Ted Bundy Tapes" también llegaron para quedarse: relatan la historia de Ted Bundy, uno de los asesinos seriales más reconocidos de Estados Unidos.

Ambas producciones, sin embargo, estuvieron bajo la lupa a causa de que muchas personas consideraron "sexys" o "lindos" a los protagonistas de cada historia: tanto Penn Badgley o Zac Efron, respectivamente.

Fue tan avasallante la cantidad de comentarios que recibieron los actores que el propio Netflix tuvo que publicar un comunicado sobre el tema: "Hemos leído muchos comentarios sobre la supuesta calidez y sensualidad de Ted Bundy, y nos gustaría recordarles a todos que hay literalmente miles de hombres guapos y seductores al servicio, y la mayoría de ellos no son asesinos seriales".

¿Cuál es el peligro de "idealizar" al "malo" de las series o películas? ¿Qué hay detrás de ese fenómeno a nivel social y en las productoras? Para comprender esta idea, Filo.News dialogó con Carolina Dome, integrante de la Red de Psicologxs Feministas.

¿Realidad o ficción?

Foto: T13

"No es que idealizar sea un acto en sí mismo peligroso, el problema es cuando ciertas características de estos personajes que son malévolos pero seductores, aparezcan como puestas como algo natural o común", explica Dome.

En sus palabras, cuando un personaje le parece encantador al espectador, la maldad se vuelve benevolente. De esta manera, el problema no es la idealización sino como fue construido: "Termina mostrando un sujeto con el cual muchos varones pueden identificarse", comenta.

Este fenómeno desdibuja los límites entre realidad y ficción, ya que con el paso de los episodios o de los minutos del largometraje el usuario se vuelve más adicto a la propuesta y genera un nivel de deseo confuso hacia el protagonista.

"Se constituye un estereotipo que termina siendo parte de la vida cotidiana, de manera reiterativa. Es una polémica, el riesgo existe si se distorsiona la comprensión social de los problemas", afirmó la profesional.

Además, la psicóloga señaló que en este proceso juega un papel fundamental el ideal naturalizado de amor romántico, que establece el deseo de las mujeres hacia los hombres que se difundió a través de las instituciones y que estamos acostumbrados a imitar sistemáticamente.

"Si me cela es porque me quiere", "Lo hace para protegerme", "bueno, pero él me ama" son algunas de las frases que se repiten entre el género femenino, que esconde casos de dolor y violencia por "amor". Ese ideal no solo muestra la trama de la serie sino que también genera la misma "romantización" en los espectadores del protagonista.

El detrás de la decisión de las empresas: ¿existe una conducta tendenciosa?

Caso de Ted Bundy

Las empresas generan películas o series que exponen a estos personajes, pero luego se ven obligados a recordar públicamente que lo que son: asesinos, acosadores, violadores. ¿Por qué tomó esa postura?

"Es una conducta tendenciosa en algún punto. En parte porque quieren hacer un producto vendible, que encaje con el ideal existente, y por eso te vende los personajes seductores", explicó la psicóloga.

Luego, agregó: "Creo que tiene que ver con un fenómeno de hacer más transmisible y de espectacularizar este problema, todas estas series terminan mostrando lo que en la vida real sería un calvario, y al llevarlo a una trama lo hacen atractivo de mirar, este espectáculo alrededor de la violencia es la conducta tendenciosa".

Por esa "romantización", los productos fueron duramente criticados en internet e incluso con la crítica especializada en el mundo del cine, quienes criticaron que fomenta esa conducta. "Mientras la industria lanza estos productos estuvo el feminismo, con el que muchas mujeres pusieron el alerta en estos personajes que parecen seductores pero también patológicos", sostuvo Dome.

"Esto es arte, no se lo puede sujetar a un protocolo, pero hay que ajustarlo a la responsabilidad social y política", contó Dome.

"La responsabilidad que tiene toda la producción audiovisual es enorme -explicó y agregó que cada producto impacta también en los hombres- La construcción de esta figura seductora, acosadora, es un monstruo, alguien fuerte, un varón en su búsqueda de pertenecer a determinado orden, ser parte de la ilusión viril, termina a veces identificándose".

En sus palabras, para cambiar esta situación, la solución sería elaborar un contenido completamente nuevo sobre estos problemas y mostrar algo más realista, que respete determinado espacio ganado en el terreno de discusiones de la mujer.

"Hay una responsabilidad muy grande acerca de los discursos de la insistencia, muchas veces el presentar a estos personajes idealizados en lo que redunda es en su propagación, más que en su prevención", aseguró.

¿Qué pasa en la vida real?

Foto: Unsplash

Según comentó la profesional, el tema es uno de los más debatidos en los encuentros públicos de psicólogas feministas: "El acosador en televisión es presentado como un enfermo, loco, alguien por fuera del orden, y en la vida real pasa lo contrario; ese acoso es intrínseco a determinado orden patriarcal, son hijos sanos del patriarcado, determinadas conductas propias de las estructuras y la forma de la relación".

A partir de sus palabras, en la vida real los casos similares a los que muestra la serie ocurren todo el tiempo, en donde el amor se usa para justificar los conceptos de persecución, control, en el nombre del interés que determinada persona tiene por la otra.

"Si recibiera a una mujer que idealiza a estos personajes le preguntaría cuál es su perspectiva de la serie, como las ve, que les parece, y en caso de identificar alguna conducta que tenga ver que ver con la romanización, primero que nada desarmaría un poco esas ideas", explicó.

Luego, comentó: "Primero cuestionaría el modo en que la serie construye esto, y la pregunta de cómo la sociedad nos fue marcando y nos fue moldeando hasta el punto de vista del deseo para que nos parezca que este varón seductor y violento pueda resultar objeto de amor. ¿Qué hay de lo impuesto socialmente, a la hora de creer que se desea un personaje de ese estilo? cuando en verdad si una mujer tuviera que pasar por esa situación estaría lejos de deseo".

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