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Cuarentena sin sexo y vos tipo...│Foto: Instagram @ayicanay

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Actualidad

"Pasé de tener el orgasmo más increíble en la ducha a quedarme dormida haciéndome una paja"

Diario de una soltera en cuarentena que no tiene relaciones sexuales desde que se decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio y tampoco sabe cuándo lo volverá a poder hacer. 

Por: Stefanía Dommarco

Está probado científicamente que el sexo no sólo sirve para hacernos sentir bien sino que también trae múltiples beneficios para el cuerpo. Las personas sexualmente activas -según algunos estudios- tienen un sistema inmunológico potenciado porque generan más anticuerpos...es bueno saberlo en plena pandemia de coronavirus. 

Una investigación de la Universidad de Wilkes en Pennsilvania demostró que para que nuestro cuerpo esté más protegido contra los virus y gérmenes (léase SARS-CoV-2) uno debe mantener relaciones sexuales 1 o 2 veces por semana.

Cuarentena sin sexo y vos tipo...│Foto: Instagram @ayicanay

Cuarentena sin sexo y vos tipo...│Foto: Instagram @ayicanay

Si buscás "frecuencia sexual" en Google los primeros resultados arrojan que 3 veces por semana es el ideal. Ahora bien, Nicole Neumann subió esa apuesta en el 2015 cuando dijo: "Con Fabián (Cubero) tenemos sexo cuatro veces por semana" (así y todo después se separó, pero no es lo que nos importa); Jimena Barón también dijo de las suyas: "Si pasan más de dos días que no tengo sexo, me duele la cabeza y me trae malestar".

Y así es como si nos dejamos llevar por lo que dicen nuestros amigos en grupos de WhatsApp o por lo que leemos en las revistas y redes sociales, nuestra vida gira solo en torno a la comida, el sexo y el territorio, como si fuéramos seres salvajes. 

Creemos que las relaciones sexuales y alguien externo y ajeno a nosotros tiene el poder de curarnos o herirnos o hacernos felices. Pasamos los días buscando fuera cuando todo está en nosotros. 

"Hay mucho mambo con la frecuencia sexual", dijo Francesca Gnecchi, periodista de sexualidad, en un vivo que hicimos para el Instagram de Filo.News. "Basta de pensar que cuantas más veces mejor. Es calidad de los encuentros y no cantidad. Si no, además de toda la lista de cosas que tenemos que hacer en el día hay un ítem que es 'tener relaciones' y pasa a ser algo horrible...otra carga más en la rutina".

La idea es vivir la sexualidad sin exigencias. ¿Estás contento/a con tu frecuencia sexual?; ¿la pasás bien cuando estás solo/a, la pasas bien cuando están juntos/as?; ¿Sos  feliz, son felices?. Si la respuesta es "sí", entonces es por ahí. 

"Yo estoy joya", me dijo Ayelén Canay y después me confesó que no tiene relaciones sexuales desde que se decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio. Y van desde entonces, 59 días. 

Estamos hablando de una persona que pasó 59 días sin coger -y vaya a saber uno cuándo lo volverá a hacer- y dice que está "joya". Según la ciencia Ayelén ya se debería haber contagiado de coronavirus porque sin relaciones sexuales su sistema inmunológico debería estar debilitado, pero ella insiste que está "joya" y yo le creo, porque en los audios que me mandó se la escucha bien. 

Ayelén tiene 33 años, es actriz, profesora de teatro y maquilladora. Se separó en julio y estuvo casi 7 meses haciendo el famoso "duelo". Durante ese tiempo no tuvo relaciones sexuales hasta que un un día conoció a alguien y garcharon, varios días, varias veces. Y después conoció a otro chico y también garcharon. Y después cuando se decidió a tener una cita en un parque con alguien que conoció en Tinder Alberto Fernández anunció la cuarentena obligatoria. 

"Yo estuve 6, casi 7 meses sin garchar, en una, haciendo el duelo. Vuelvo a garchar, quedó entusiasmadisima, queriendo bajar caña a lo pavote y 'confinamiento obligatorio'. ¡Bárbaro, la verdad que bárbaro!", me cuenta Ayelén mientras se ríe de su desgracia. 

"Las primeras semanas fueron más duras porque venía con racha. Yo estaba 'dale, dale, dale', a full. Mucho WhatsApp con el chongo, videos, fotos. Viviendo un amor muy intenso y también muy platónico. El chabón me llegó a decir 'te quiero' después de dos semanas de hablar por WhatsApp...porque en la vida nos vimos dos veces. En ese tiempo también me hizo una canción. Y yo estaba como bueno,' me voy agarrar de esta rama lo más fuerte que pueda para sobrellevar esta situación' y nos llegamos a decir 'te extraño' y el domingo los mensajes eran 'quiero ver una película con vos, abrazados'. Después me di cuenta que era un boludo y le dejé de hablar", confiesa. 

"La libido sí, estuvo", continúa y recuerda las primeras semanas de cuarentena cuando se masturbaba -después con el tiempo se aburrió y dejó de hacerlo-: "Me pasó de tener el orgasmo más increíble de mi vida en la ducha, pero zarpado, como también me pasó de quedarme dormida haciéndome una paja".

Después Ayi, como le dicen sus amigos, se enfocó en lo artístico y la libido bajó. "Desapareció literal, no me estoy haciendo ninguna paja. Estoy muy focalizada en mí y no estoy pensando en ninguno", dice y se siente orgullosa por eso. 

"A mí la gente me pregunta 'cómo hacés vos que estás sola, ¿está bien?' y yo al revés...creo que me mato si me agarra esto con alguien. Tengo que estar muy bien con alguien para poder atravesarlo. Pienso en la gente que está con pibes y yo me suicido. La estoy llevando demasiado bien quizás. Lo que más estoy odiando de toda esta situación es tener que cocinar", sigue. 

"En la cuarentena lloré una sola vez y eso en mí es rarísimo. Yo soy una persona que llora prácticamente todos los días de su vida pero no por tristeza sino que no sé, veo un perro hermoso y me emociono y lloro, siempre, desde chiquita, todos los sentimientos a flor de piel. Ahora encontré un equilibrio en ese desborde de emociones que tenía", analiza. 

"Estoy en un momento de mi vida en el que necesitaba esto. Este verano tenía ganas de irme de vacaciones sola y no lo pude hacer por cuestiones económicas y bueno acá estoy haciendo el viaje...dentro de casa pero estoy en ese viaje", reflexiona Ayelén Canay. 

"Gracias al COVID-19 estoy haciendo un crecimiento personal maravilloso porque seguramente vamos a llegar a julio con este situación y ahí se va a cumplir un año que estoy soltera y nunca me pasó en la vida tanto tiempo sola. Toda la energía y todo el tiempo del mundo van hacia mí y estoy muy contenta por eso. Estoy todo el día jugando: hablo sola, hago voces, me pongo una peluca y empiezo a actuar en el espejo, me encontré con mi niña interior. Estoy agradecida con esta situación porque para mí fue reconectar conmigo", concluye. 

No hagamos prácticas que no nos gustan para encajar, no busquemos hacer realidad una fantasía para poder responder cuando nos preguntan, no tengamos sexo por obligación. Brindémosle a nuestro cuerpo energía saludable, sin tensiones, sin presiones. Que el sexo sea una forma de expresar amor y cariño. Aprovechemos el tiempo que tenemos para abrir la cabeza y experimentar lo nuevo, para reivindicar los encuentros sexuales, los besos y los abrazos.

Volviendo a las palabras de Francesca Gnecchi, la periodista especializada en sexualidad, dice: "El hacer un stop obligatorio nos ayudó a repensar nuestra vida y probablemente nos hayamos dado cuenta de que es más valioso y más sano hacer menos actividades y disfrutarlas a pleno que llenarnos de tareas y volvernos locas para cumplirlas. Así también vivimos nuestra sexualidad".

"La ponemos en nuestra agenda como una actividad más. Algunos días vivimos el encuentro como un trámite y queremos que finalice pronto para tacharlo de la lista de tareas, no solo nos presionamos con tener que hacerlo, sino que ahora nos sumamos el tener que ser multiorgásmicas, llegar al punto a, b, c, g, eyacular, tener deseo aún cuando estamos angustiadas, probar juguetes, etc., etc., etc", continúa la creadora de la cuenta @alasparatusexualidad.

"No vivamos la sexualidad como una comida rápida. Disfrutemos cada bocado sin el apuro de terminar el plato, aprovechemos cada momento, elijamos quién queremos que nos acompañe, disfrutemos también de las cenas solas y demos cada mordisco concentradas en ese aquí y ahora sin presiones por el final. Que la sexualidad post cuarentena sea slow (lento), bien slow", finaliza la especialista en un podcast de "Astrosex".

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