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31 de Enero de 2018
Deben ser esféricos, transparentes y brillantes. Si se ven opacos o hundidos ese producto no es apto.
Una publicación compartida de La Pescadorita (@lapescadorita) el 27 de Ene de 2017 a la(s) 3:14 PST
La piel debe estar firme pero no tiesa. Debe ser elástica, húmeda, brillante y limpia. Es importante verificar que tenga punto de retorno, es decir, que al hundir el dedo en la carne, esta vuelve a su lugar rápidamente.
Tienen que ser abundantes y de aspecto brillante. Es importante que estén pegadas a la piel y no sueltas.
No deben tener ningún olor especial. Su aroma tiene que ser limpio y suave. Si se nota un olor intenso a pescado es una señal de que no está fresco.
Las agallas deben tener un color rojo vivo. Algunas especies las tienen rosa; pero jamás deben estar de color marrón.
¡Cuidado! Cuando el pescado se está descomponiendo empieza a tomar una tonalidad amarillenta.
Una publicación compartida de La Pescadorita (@lapescadorita) el 15 de Mar de 2017 a la(s) 2:11 PDT
Nunca hay que comprar alimentos que estén al aire libre. Lo recomendado es una temperatura máxima de 15 °C.
Comprar pescado en lugares que sean especializados, que cumplan con el circuito de manipulación y conservación correcto.
No comprar grandes cantidades para conservar. Lo mejor es comprarlo fresco y no dejarlo más de dos días en la heladera ni congelar.