El consumo continúa en retroceso y golpea de lleno al comercio. Empresarios advierten un panorama “desolador” ante la caída sostenida de la actividad.

Siguen cayendo las ventas minoristas y crece la preocupación en las pymes
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La bicicletas coparon las ciudades del mundo y ahora es el turno de los monopatines. Conocé cómo funcionan en Capital Federal.

Las campañas para generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente siguen apareciendo a nivel mundial. Los cambios en la movilidad diaria van avanzando y, además de buscar achicar los gastos, la sociedad apunta a ayudar con la reducción en la emisión de sustancias tóxicas que emiten los autos.
Ya sea por la contaminación, por el costo o por el caos vehicular, los ciudadanos optan por transportes alternativos. El uso de la bicicleta en las ciudades alrededor del mundo ha aumentado de forma notable, pero hay una manera de trasladarse que está creciendo en los últimos meses y ya llegó a Buenos Aires: el monopatín.
Las empresas Lime, Grin, Bird, Movo y Kadabra presentaron sus proyectos al Gobierno porteño, pero hasta el momento solo vimos cómo funciona el servicio de Grin en la Ciudad.
La llegada de los monopatines eléctricos de GRIN ayuda a los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires a hacer viajes cortos, hasta 8 kilómetros. “Es funcional para trayectos cortos. Por ejemplo, si salís del subte y tu trabajo está a 7 cuadras, en vez de caminar te tomás el monopatín y llegás más rápido”, recomiendan desde la empresa.
Al servicio se accede a través de una aplicación disponible para iOS y Android que se descarga desde App Store y Play Store. El alquiler del monopatín se paga con una tarjeta de crédito o débito, que queda asociada a la cuenta personal que cada uno se crea al descargar la aplicación. Hay dos tarifas: una de $15 para desbloquear el monopatín y otra por cada minuto de uso de $8.
Los monopatines se retiran por las estaciones GRIN y se escanea el código del vehículo para poder comenzar a usarlo. Al llegar al destino, se deja el monopatín en la estación más cercana. Las estaciones GRIN se encuentran ubicadas en comercios conocidos y accesibles en toda el área cubierta por el servicio. Pero es muy habitual ver monopatines repartidos por toda la ciudad, que a veces parecen abandonados en la calle.
Este servicio tiene más de 200.000 usuarios y funciona en 19 ciudades de América Latina en México, Colombia, Brasil, Chile, Perú y Uruguay. Recientemente llegó a nuestro país, por ahora solo en la Ciudad de Buenos Aires.
En mayo de este año fue aprobado un proyecto de Ley que permite impulsar la Prueba Piloto de Monopatines de Uso Compartido. Desde el Gobierno de la Ciudad resaltan que Buenos Aires es una de las únicas ciudades a nivel mundial que reguló el uso de este transporte antes de que comenzara a funcionar.
Para circular con un monopatín particular o de alguna de las empresas autorizadas, se deberán respetar las siguientes normativas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:

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