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El mercado de cannabis en Estados Unidos, ahora también para mascotas

Mientras la multimillonaria industria de la marihuana medicinal y recreativa sigue creciendo en Estados Unidos, los consumidores se multiplican: Los animales están también están en el radar
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Cannabis | Foto: Shutterstock

Brett Hartmann, quien vive cerca de Los Ángeles, explicó que comenzó a suministrarle marihuana medicinal a su perra cuando él ya no tuvo necesidad de que el animal lo acompañara para superar su enfermedad.

"Desde que le damos el CBD (Cannabidiol, un extracto de marihuana), la ansiedad de la separación se acabó", cuenta Hartmann, de 30 años, sobre su mascota, una perra de servicio que le acompañó durante sus años universitarios porque sufría epilepsia.

"Estamos buscando crecer 20% cada mes", dice Alison Ettle, fundadora de Treat Well, una compañía con sede en California que se especializa en productos no psicoactivos de cannabis para animales y humanos.

Explicó además, que los dueños de las mascotas (perros, gatos, lagartos, tortugas, alpacas, caballos, animales de granja) recurren cada vez más al cannabis para tratar enfermedades que van desde cáncer y soplos cardíacos, hasta artritis e infecciones de oído. Y los resultados son más que alentadores.

¿Realmente funciona?

Cuando comenzó en este negocio hace más o menos una década, Ettle trataba unos 20 animales al año, la mayoría perros. Hoy, con la marihuana medicinal legalizada en 29 estados y el Distrito de Columbia, que aloja a Washington, el número de pacientes cuadrúpedos se disparó a miles a pesar de que la sustancia sigue siendo considerada ilegal por las autoridades federales y las leyes que la legalizaron en los estados no aplican para las mascotas.

Los veterinarios no pueden recetarla, de manera que los amos la compran con una prescripción a su nombre como si fuera para consumo propio. Y en este vacío legal, hay que tener cuidado con las dosis porque no hay estudios sustanciales sobre los efectos del cannabis en los animales.

"Comenzamos poco a poco, muy lento para tratar de encontrar la dosis apropiada", señala Melinda Hayes, fundadora de Sweet Leaf Shoppe, un servicio de entregas de cannabis. "Lo último que queremos es que el perro o la mascota se sienta incómodo".

"Tenemos muchas historias exitosas", dice Brett Hartmann, que trabaja como consultor de cannabis. "Durante mucho tiempo estuve contra el cannabis hasta que empecé a usarlo para mi epilepsia. Me ayudó a recuperar mi cuerpo y es totalmente lógico que quiera usarlo para mis perros", señaló.

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