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Un hijo de desaparecidos realizó un desesperado pedido en sus redes sociales

Guillermo Pérez Roinsinblit, de 38 años, es un nieto recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo en el 2000
Guillermo realizó un fuerte reclamo │

Guillermo realizó un fuerte reclamo │

Por: Micaela Robles

Varios genocidas, que participaron de la última dictadura militar, solicitaron a la justicia el beneficio de la prisión domiciliaria. Mientras que algunos cumplieron su deseo, como el caso de Miguel Etchecolatz por cuestiones de salud, el pedido de Francisco Gómez resonó en la vida de una persona en particular.

Se trata de Guillermo Pérez Roinsinblit, el bebé que se apropió el dictador, y quien reaccionó por la situación mediante un fuerte descargo en Twitter.

Con mucho dolor, el hombre logró reconstruir la historia: "No falta nada en mis recuerdos: amenazas, golpes, sangre, ventanas rotas, puntos de sutura, muebles rayados a punta de cuchilla, escopeta, balas, un secuestro (...) Mucho miedo".

Además, reveló que, cuando lograron escaparse junto a su mamá adoptiva, Dora, él las perseguía por todos lados: "Siempre nos encontraba. En cualquier parte aparecía".

Incluso, luego afirmó que con el paso de los años encontró a su verdadera hermana, y sobre quien su apropiador le negó su existencia, previo a romper en llanto.

Además se refirió a sus verdaderos padres: "José Manuel Pérez Rojo era el nombre de mi papá, que no se quejaba ante las torturas. Yo pienso que no se quejaba para que no sufriera mi mamá, Patricia Julia Roisinblit, que podía escuchar desde abajo todo lo que le hacían los militares a mi papá en el entrepiso".

Los verdaderos padres del joven│ Foto: Twitter @Guillogo_

A su vez, expresó su reacción frente a la solicitud que realizó el represor: "Me dijo -...pero quedate tranquilo que algún día voy a salir, y ese día les voy a poner una bala en la frente a vos, a tu hermana y a tus abuelas".

"Quién va a hacerse responsable si me pasa algo? Y si le pasa algo a mi familia? Todas y cada una de las generaciones de mi familia tiene que ser víctima de estos criminales? Mis abuelos, mis padres, mi hermana y yo, mis hijos… Hasta cuándo?", declaró.

El genocida, que desempeñaba el cargo de agente civil de la Fuerza Aérea en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires, fue condenado en 2016 a 12 años de prisión por la apropiación ilegal de un niño.  

Recién, en el año 2000, el joven se enteró que él no era su padre, tras la llamada de las Abuelas de Plaza de Mayo, quien se encargaron de decirle toda la verdad, junto a una prueba de ADN.

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