El índice de precios al consumidor de la Ciudad de Buenos Aires subió 1,8% en julio. Durante los primeros siete meses del año el indicador elaborado por las autoridades estadísticas porteñas acumula un alza del 15%. La variación interanual, por su parte, arroja un salto del 22,9% que supera ampliamente el límite superior de la meta establecida por el Banco Central.
La medición porteña es la más baja de las que se conocieron para julio. El IPC Congreso que promedia las estimaciones de un conjunto de consultoras privadas arrojó una suba del 2,1%.
El indicador elaborado por el Instituto Estadístico de los Trabajadores de la UMET, que releva los aumentos experimentados por los trabajadores registrados, marcó un incremento del 2,0%.
En la comparación interanual todas las mediciones superan no solo la meta autoimpuesta por el BCRA sino que se ubican significativamente por encima del 20% que comenzaron a publicitar como objetivo desde el Poder Ejecutivo.
En términos interanuales, las divisiones Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles donde se computan los tarifazos de los servicios públicos representan el rubro de mayor peso. Explican 4,82 puntos porcentuales del 22,9% que marcó el IPC porteño en julio.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, el rubro más importante para los sectores de menores ingresos, aporta 3,22 puntos a la escalada de precios interanual. Cuando a esos dos rubros se suman los aumentos registrados en Restaurantes y hoteles, Recreación y cultura, y Salud se explica el 62,5% de la variación total que anotaron los precios minoristas el mes pasado.
El Indec difunde hoy su informe de precios correspondiente a julio. El registro oficial de junio marcó una suba de 1,2%.